Les confieso que muchas veces termino llorando al recordar. Todavía no comprendo la reacción de las personas al enterarse de tu partida y no expresaron su apoyo, fueron frías, indiferentes, crueles de alguna forma, ese es mi sentir y mi punto de vista, se quedaron calladas, en ese silencio que a su parecer fue de respeto, pero realmente en ese momento necesitaba sentirme abrazado y un camino para comprender que estaba sucediendo. Te sigo recordando con esa terquedad que te caracterizaba, esa actitud retadora, ese gesto de mandamás, esa honestidad que te llevaba a los extremos para hacer estragos y magnificar los sucesos, ese corazón tierno, esa dulzura y picardía. Escuchar a las personas ratificar que eras una buena persona me dejo un eco de alegría y admiración, realmente eras una mujer de superar desafíos y de mantener alegría para todo aquel que compartía contigo su valioso tiempo. Recuerdo nuestra niñez con dicha y efusividad, nuestros juegos y travesuras, el hacerle la v...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci