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Mostrando las entradas de febrero, 2026

Astromelias.

  El silencio me lleva a las sensaciones placenteras que me hacen incorporarme para ver que todavía llueve. Intento caminar por la obscura habitación que se ha convertido en un grato refugio, abro la puerta que rechina y encuentro un poco de luz que me guía hacia aquellas sillas arrumbadas. Me siento y respiro, me esfuerzo por recordar lo que estaba soñando, es inútil, comienzo a sentir desesperación, me levanto y corro hacia la habitación, me aviento sobre la cama y comienzo a gritar. Llevo semanas intentando visualizar ese sueño a detalle, no puedo, estoy harto. Es una obsesión que me ha llevado a permanecer encerrado todo el fin de semana, sé que ahí están las señales que tanto espero, no hay casualidades, por algo me llego esa carta y esas flores, necesito saber que es lo que quiere, que es lo que intenta, porque aparece de repente. En ocasiones pienso que es una mala broma de aquel imbécil que dice que no se cansa de repetir sus historias vacías y llenas de improbabilidades,...

Deja que las aguas se apacigüen.

  Tus ojos marrones se convierten en obscuridad cuando la frustración y los golpes de la vida alcanzan lo que queda de aquel paraíso que alguna vez cuidaste con tanto amor, te inventas realidades alternas que te crees y te llevan a desbordar todo el tiempo pensamientos negativos, piensas que el mundo esta en contra de ti, que te arrebatan eso que con tanto esfuerzo has forjado, que los demás son un estorbo y que deberían desaparecer. No tienes idea de lo que haces y en ocasiones prefieres aliarte al olvido con tal de sanar lo que está totalmente magullado por tus acciones y palabras, tus lapsos de insensatez te llevan a terminar con la armonía y consigues incomodar, quizá no te das cuenta, pero es consecuencia de no procesar lo que te tiene en guerra y en ese aferramiento a tus creencias que ya están siendo obsoletas. Llegas al grado de disfrutar el sufrimiento de los demás, no pretendes ofrecer disculpas y te encaras con lo que no tiene sentido, pero sigues alimentando de una fo...

Un calendario.

  Pretendes que el tiempo vuele y llegue al día que tanto esperas. El calendario es un enemigo que te toma como rehén y se burla con gozo, sientes como el estómago te hierve y el único remedio es la paciencia que es un sufrimiento que penetra lento en los pensamientos que se desbordan haciendo estragos evidentes en la apariencia y la elocuencia. Ese día que prometiste sería generoso para todos los presentes puede que no se haga realidad, las condiciones parecen no ser favorables y las opiniones están divididas. Te entristece saber que muchos se entrometan en los planes que tenías previstos desde hace un par de años, compraste todo lo necesario para llegar al destino anhelado, pero resulta que es más importante quedarte a la tercera boda de tu hermana, que planeo todo en dos meses y te considero como uno de los padrinos principales, tendrás que renunciar al sueño de escalar esa montaña. Al final quizá dones todo el equipo adquirido con tanto esfuerzo porque sabes que en algunos me...

Hoy hay fiesta en el cielo.

  Les confieso que muchas veces termino llorando al recordar. Todavía no comprendo la reacción de las personas al enterarse de tu partida y no expresaron su apoyo, fueron frías, indiferentes, crueles de alguna forma, ese es mi sentir y mi punto de vista, se quedaron calladas, en ese silencio que a su parecer fue de respeto, pero realmente en ese momento necesitaba sentirme abrazado y un camino para comprender que estaba sucediendo. Te sigo recordando con esa terquedad que te caracterizaba, esa actitud retadora, ese gesto de mandamás, esa honestidad que te llevaba a los extremos para hacer estragos y magnificar los sucesos, ese corazón tierno, esa dulzura y picardía. Escuchar a las personas ratificar que eras una buena persona me dejo un eco de alegría y admiración, realmente eras una mujer de superar desafíos y de mantener alegría para todo aquel que compartía contigo su valioso tiempo. Recuerdo nuestra niñez con dicha y efusividad, nuestros juegos y travesuras, el hacerle la v...