Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de abril, 2018

Puedo volver o puedo quedarme.

No tengamos miedo al fracaso cuando dejamos el alma en cada acto. Todos los días despierto con el afán y el compromiso de salir a triunfar y lo he logrado desde que me doy cuenta que respiro. Algunos pueden señalarte y recriminarte que estas sumergido en un agujero pero realmente lo estás dando todo en el campo de batalla y en ocasiones no se dan las cosas y siempre hay opciones para pensar en continuar o retirarte. Los que te aprecian se acercaran a brindarte palabras de aliento, querrán abrirte los ojos sin saber del todo lo que está pasando y escucharas con paciencia para quedarte con lo bueno y desechar lo malo. Hay quien solo se aventura en sus monólogos sin ponerse en los zapatos de aquel personaje que hace todo por seguir flotando en un mundo con una rudeza ejemplar y una filosofía angular que hace que la persistencia no termine. Todos conocen el fracaso y en conclusión podría determinarse como un crecimiento y un aprendizaje que nos hace fuertes y pensantes, un fracaso es...

Abejas y peces.

El hartazgo de ver cómo te satisfacen tus gracias que te sirven como escudo para que tu ser no salga más lastimado de este mundo bombardeado y esquizofrénico. Esas ilusiones que se crearon antes de tiempo te condenan a escabullirte y morderte los labios por la desesperación.   La angustia es una pequeña tos que te desquicia el pecho donde guardas las más entrañables hazañas que te han dado vértigo y provocado desmayo. Esas abejas que han hecho un panal en tu masa encefálica han endulzando tus obscenos pensamientos dejándolos escurriendo en cuerpos insólitos y deformados por el paso de las cruciales revueltas carnales esos son tus idolatrados premios que vociferas como si fueran inalcanzables mientras las bofetadas llegan con cinismo afectando tu rostro peculiar en un hábitat donde todos se creen indispensables. Probablemente no te queda otra salida que insultar con tus huecas actitudes a quien te quiere y te enfadas al saber que el mundo no te escucha pero ni siquiera haces...

Novecientas noventa y nueve lenguas.

Creamos ogros con infinidad de lenguas que se divierten sometiendo a los débiles reconociéndose como gran benefactor y después se va pudriendo junto con los sofisticados reproches que lanza sin tapujos para lastimar la dignidad que ha perdido al paso de los años y añora recuperarla. Ese rostro abultado que se va deformando al gesticular sus maldiciones como: te he matado el hambre o no tienes donde caerte muerto, son frases que de algún modo surgen del interior obscuro y sin pizca de gratitud. El amo y señor de lo que se dice y se hace, de las constantes amenazas, del cinismo inquebrantable y coleccionista de mentiras, eso es un esperpento que solo trompica con la destrucción acumulada por actos infames. Personaje que sobaja creando miedo y esperanzado a que la humillación es un mecanismo de victoria, manipulador al grado de romper lealtades y triturar intenciones buenas, ese ogro de mil lenguas es el que no puede comprender que la bondad todavía existe y que los valientes es...

El rozagante elefante.

Una noche me perdí entre las sabanas frías con la encomienda de ir a buscar una tolvanera de sinopsis increíbles que me pudieran trasladar al punto en que alguna vez partí para no regresar. Pareciera un cuento de nunca acabar cunado descubro como el rozagante elefante del ego destripa todo personaje que se topa a su paso veloz y despavorido para introducirse en esa selva repleta de mandriles que solo sueñan con conquistar el arroyo de agua dulce que corre a lo ancho y largo de una isla irremplazable. Las guacamayas emiten sus clásicos sonidos anunciando el fin de un ciclo, advirtiendo como los leopardos querrán adueñarse de lo que está intacto. La luna anuncia una noche feroz y caliente donde las luciérnagas harán un festín de pasión iluminando lo que puede ser una realidad cargada de suspenso. Los instintos estarán despiertos para confrontar las amenazas de aquellos colmillos filosos y de aquellas garras ansiosas esperando el momento para atacar y dejar en evidencia que somo...