Hay personas que son muy buenas para el mundo. Esas personas que te protegen de todo peligro, que te cuidan en los momentos grises, que procuran que todo sea grato, esas personas que ahí están, pero no las vemos, quizá no las valoramos como deberíamos, somos crueles hasta para reconocer. Las personas bondadosas siempre ofrecerán su tiempo y su creatividad para que emprendas, tendrán el espacio para escucharte, aunque todo sea un disparate, te abrazaran en silencio para decirte que todo estará bien. De repente somos tan malos para distinguir esa luz, esa disposición, pensamos que es cotidiano, hasta hay cosas que vemos como compromisos inquebrantables, pero no, es parte de la esencia de servicio y dedicación que tienen esos seres que nos apapachan con palabras y muchas acciones. Son bálsamos que nos acompañan en las buenas y malas, son incondicionales y muy tajantes al momento de darnos una opinión, son guías, apoyo y compañía. La bondad que irradian podemos confundirla con infi...
Te preparas un café mientras lees el arrugado periódico y comienzas a balbucear como si así se acabaran todos los males del mundo, estas exhausta de tantas teorías conspirativas, de tantos relatos dolorosos y de la ignorancia que sigue resistiendo ante lo que es simplemente es realidad. Caminas completamente desnuda sobre la alfombra que compraste en aquel lugar de baratijas y te recuestas sobre el viejo colchón que sirve para realizar tus insistentes meditaciones, no quieres saber de que va la vida en este día, te sientes nostálgica, recuerdas con fervor esos días de infancia donde nadie se preocupaba por la guerra y la tensión entre naciones, quisieras volver a lo años noventa donde te perdidas todas las tardes en aquella habitación llena de tiliches y hurgabas las pertenecías de la difunta abuela, pero eso no es imposible. Giras la cabeza y observas como el gato que acabas de adoptar lame su tierna existencia, te sientes aturdida por saber cuál será el futuro de ese ser inde...