Terminamos exhaustos después de hacer ese gran esfuerzo. Mirar como la cara se te deformaba, tus jadeos, el sudor que te corría por la frente, esa insinuación de parar, pero querer seguir, era un festín de emociones, por fin logramos este momento. No fue fácil planificarlo y ser cuidadosos para que nadie se enterara, todo comenzó por un comentario irónico y ahora estamos aquí recostados tratando de recomponernos para continuar. Poco a poco te fuiste quitando la ropa, el calor no te permitía estar quieta, mientras yo hacia mi labor, tú me dabas ánimos, pedias que no me infartara, que ya faltaba poco, pero esto parecía una sesión interminable, pero era el deseo de los dos, no teníamos alternativa, era ahora o nunca. Por eso nunca pensé en decirte que no, estabas decidida a lograr lo que comenzó como un chiste y ahora es toda una realidad, estoy sorprendido por esa capacidad de aguante y de querer más hasta decir esto fue lo ultimo y suspirar. Después de la descompensación lo ún...
El fastidio de horas de carretera me ha dejado exhausto con ganas de salir corriendo, pero el alboroto me hace resurgir y establecer una conexión palpable con miles que han salido a la calle para festejar el triunfo de la selección. Me alegra saber que hay motivos para festejar, quizá sea momentáneo, quizá sea para la historia, que vamos a saber, lo importante es vivir el instante en donde la euforia hace que la genta grite, se una y se despeje el trajín de los días cotidianos. Uno en ocasiones debe de elegir por cumplir responsabilidades, porque estas no se pueden aplazar y uno llega tarde al festejo, pero con la tranquilidad de que todo va encaminado para seguir avanzando, es una mezcla de emociones que son indescriptibles, mucha gente no aterriza lo que esta aconteciendo, pareciera que el día de mañana volverá suceder, se convierten en críticos que de manera clásica vociferan que es pan y circo cuando ellos se postran para ver el partido. Mi cansancio en segundos se convir...