Esa sonrisa mustia que resalta en cada fotografía es la prueba fidedigna de que la vida continua a pesar de sus altibajos. Ahí en ese espacio iluminado te la pasas imaginando que seria de ti en estos tiempos, si las cosas se hubieran quedado como estaban, quizá la arrogancia te supuraría hasta por los ojos y seguirías quejándote de las barbaridades de aquellos que siguen en la misma tónica de sentirse superiores a como de lugar. La realidad te ofrece mañanas placenteras, tiempo para retomar el paso y elegir lo que te hace sentir libre, antes eso no sucedía, vivías con ataduras y carecías de la posibilidad de alimentar lo que querías creciera. Hoy tienes esa oportunidad, la aprovechas al máximo, dejando en el olvido las presencias que valían, dejas a la deriva vínculos que te sumaban sensatez, ya no te importa lo que era el mundo, ahora te refrescas en otros sitios, esperando que el tiempo regrese y la gente te busque. Ya nada será como antes. Te sigues esforzando por mantener...
Esas lagrimas que te conmueven son un motivo que te debe abrir los ojos y valorar el momento presente. Ya te convertiste en un ser insensible con una larga lista de reproches, si ahora te encuentras aquí esperando un abrazo y deseando consuelo, pues nuevamente estas equivocando, porque sabes que nadie vendrá a darte una mano y bailar sobre el papel de víctima que tanto vociferas. Después de que no te cansaste de despotricar y sostener que la otra persona era la mala, ahora buscas la justificación para revertir esos dichos y hacer que todo este a tu favor y sabes que eso no será posible, porque te has puesto en un ángulo complicado y que ahora que tienes suficiente tiempo para pensar, pues deberías planificar el futuro inmediato. Pero tienes una actitud retadora. Vas y te refugias donde sabes que te dan la razón y te `harán sentir un sultán, ya sabes de que se trata todo este guion de crisis sentimental, ya no corres peligro, conoces muy bien el camino y eres tan certer...