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Entradas

Mostrando las entradas de mayo, 2019

Nadie está exento.

Como un trueno llegan sucesos que nos parten y nos hacen despertar en una realidad inexplicable. Cuando la tormenta está a su máximo en ese momento por azares del destino llegan las lanchas para sentirnos a salvo, pero no dejamos de pensar en todo lo que vendrá después de estos remolinos de emociones y estas ráfagas que nos hacen especular sin sentido. La incertidumbre nos invade, nos patea, nos araña y nos deja aturdidos en medio de un panorama caótico pero con enseñanzas invaluables. Nos llegan mensajes de todos lados y eso se debe celebrar, hay señales que nos indican que pasos seguir, hay personas que nos sostienen para no caer, hay acciones admirables y hay motivos para no reventar en esa ansiedad que solo desea devorarnos para tropezar y batirnos de lodo. No te detengas ahora que necesitas de toda tu fortaleza para poder cerrar la puerta de este episodio, no quieras escapar cuando sabes que la inercia te alcanzara sin remedio, no permitas que la angustia te arrebate la temp...

En el dos mil veinticuatro.

Vivimos en el   dos mil diecinueve y mira  estamos de pie con todas nuestras fortalezas y debilidades. La esperanza es una especie de fórmula que mueve masas para encontrar un rumbo que va cambiando conforme los acontecimientos que se presentan, los desamparados quieren ver crecer oportunidades y tener un trayecto que dignifique su presencia en este universo saqueado por malandrines y demagogos.   Llego un ente que manifiesta en todo momento la clara idea de divide y vencerás cuando el prometió reconciliación, un caos hierve en un escalofriante escenario donde todos se cuidan las espaldas y se aguantan sentir la desilusión. Los que han tenido dinero por años, seguirán buscando la manera de generar más, sin importar los procesos. Los que han sufrido carencias seguirán pensando que esto cambiara y su actitud trabajadora hará que todo sea   distinto. El estire y el afloje de conceptos han dejado una franca división que no ayudara al crecimiento de una sociedad can...

Ojitos rojos.

La queja recurrente y la bruma que avasalla, nos detiene en el tiempo y nos rasguña con desesperación. Nuestros ojos dañados, nuestra garganta con ese picor indignante, los pulmones afectados y las lucidez que se pierde entre el escenario negro y hostil, nos deja sin esperanzas, buscando culpables, mientras muchos se aferran al volante para llegar a su destino.   Somos incapaces de comprender nuestro estado de crisis pues la prisa se ensaña   con nuestro débil cuerpo entre esos monstruos rodantes, semáforos deteriorados, pavimento olvidado, bullicio de una ciudad que camina con una inercia fastidiada por todos los que acudimos a sus calles sin franca salvación. El vértigo hace que me estremezca entre el furor y la irritación que me causa todo lo que flota en una atmósfera  que entra en una batalla molecular sin cortapisa. Ese enjambre de partículas envenena   y me condena a estornudos repetitivos, a que la mucosidad se acumule y mis plegarias suban de tono para...

Diez de mayo.

Estoy seguro que ninguna madre se quisiera morir por todo el amor que les tiene a sus hijos. Madre un papel relevante en todo aquel que tiene la oportunidad de vivir y andar por este mundo con júbilo y convicción.   Una madre cuida, protege, aconseja, regaña, procura y no abandona en ningún momento, eso en pocas palabras es ser madre, y toda mujer tiene el instinto de amor inspirado en encaminar a los que están en esta brecha aprendiendo. Llega el diez de mayo y todos recuerdan que tienen madre, ahí no les molesta que se las recuerden. Reservan en el restaurante, van a comprar vestidos, pasteles, flores, chocolates, la abrazan como si no hubiera mañana, le expresan lo que se reprimen y no paran de engrandecer la figura materna, cuando eso debería ser todos los días. El mejor regalo que se pueden dar madres e hijos   es disfrutar el tiempo que les corresponde, gozarlo con alta prioridad, no buscar excusas para evitar la convivencia, porque la vida es corta y sorpresiva. ...

Somos los insectos.

Alguien pateo el avispero que hay en mi cabeza. Observo como las mojarras se alimentan de aquellos pedazos de pan que son arrojados por un ermitaño que tiene miedo a enfrentar al mundo, también hay borregos que persiguen a su pastor con leal cariño, miro con detenimiento como las libélulas merodean el tranquilo pastizal que oculta un ciento de insectos que interactúan con cierta sutileza para subsistir. Las hormigas rondan mis pies desnudos con cierta curiosidad, siento sus pequeñas patas que trasmiten una armonía refinada en estos tiempos de indiferencia, las abejas y sus zumbidos hacen una melosa melodía que indica que es un día soleado que invita a practicar aquellos monólogos que me han dejado perplejo en esta ironía que tiembla en tus ojos al perseguir estas letras, y sientes como se te hinchan las venas como si estuvieras haciendo esos esfuerzos placenteros que provocan la expulsión de todo aquello que introdujiste ayer a tu cuerpo con el fin de complacer   a tu desgast...