El fastidio de horas de carretera me ha dejado exhausto con ganas de salir corriendo, pero el alboroto me hace resurgir y establecer una conexión palpable con miles que han salido a la calle para festejar el triunfo de la selección. Me alegra saber que hay motivos para festejar, quizá sea momentáneo, quizá sea para la historia, que vamos a saber, lo importante es vivir el instante en donde la euforia hace que la genta grite, se una y se despeje el trajín de los días cotidianos. Uno en ocasiones debe de elegir por cumplir responsabilidades, porque estas no se pueden aplazar y uno llega tarde al festejo, pero con la tranquilidad de que todo va encaminado para seguir avanzando, es una mezcla de emociones que son indescriptibles, mucha gente no aterriza lo que esta aconteciendo, pareciera que el día de mañana volverá suceder, se convierten en críticos que de manera clásica vociferan que es pan y circo cuando ellos se postran para ver el partido. Mi cansancio en segundos se convir...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci