El olor a incienso y la veladoras encendidas me hacen sentir paz en esta habitación donde la congoja se distrae con el color del papel picado, el recuerdo se hace presente y no dejo de pensar en las posibilidades del destino, mentalmente muevo las piezas y esa sensación de incredulidad me deja pasmado. Quisiera descifrar el rompecabezas de este capítulo, es duro, es increíble, es doloroso, es un golpe bajo que me dobla y me rompe el camino a los finales felices. Las flores en el altar disminuyen la impaciencia. Necesito controlar las preguntas que no dejan de repetirse, porque no tengo respuestas, requiero de unos minutos para enmendar el boquete que tengo en el pecho, no puedo llorar, las emociones se atoran, el silencio es indescriptible y las vivencias recorren todo el circuito de información que resguardo con delicadeza. Que inimaginable momento estoy viviendo, estoy ante la majestuosidad de lo que fuimos y seguiremos siendo, no estas ausente, te mantienes en cada paso que ...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci