Se siente mucha bondad en los alrededores y eso golpetea bruscamente mi sentido de permanecer quieto, todos sonríen, quieren celebrar, quieren hacer un festín con las horas de su esfuerzo, quieren organizar cuando no tienen la dedicación de hacerlo, desean reunir a todos para tener seguridad de que las cosas están bien, vaya que bonita época de sofisticación emocional que hace de las suyas en toda personalidad, que celebración tan especial cuando todos están enfocados en su teléfono celular esperando a que las horas pasen, muchos otros no dejan de mover la quijada y así se van as horas de generosa convivencia, poca platica interesante y muchos monosílabos, quizá a la mayoría no le interesa estar aquí, pero por tradición se cumplen ciertos requisitos para tener un ambiente grato y fraternal. Mira que les puedo decir que en estos últimos años he aprendido a valorar la vida de una forma extraordinaria, reafirmando que decir que no es muy válido cuando aquello no será de corazón, a...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci