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Mostrando las entradas de septiembre, 2020

Como si fueras una tortuga.

  Maldita discordia. No te sientas ofendido por que la gente no te comprende, no ocupes el sarcasmo como si esto fuera una salvación ante las malas decisiones, sentirás una lluvia de juicios indeterminados, querrás contestar de forma altanera, pero en el fondo sabes que tan serio es lo que acontece. No habrá una tregua, pues la vereda está llena de espinas, no darás explicaciones, ni siquiera tocaras el tema y de repente serás el de siempre. El cielo parece explicar de forma imprudente todo lo que has venido acumulando, una tormenta se desata y no hay una barca que te salve, tendrás que nadar, llegaras a la orilla exhausto, buscaras un rincón donde las idas se sequen y las verdades se capten de forma diferente, aunque la estructura sea la misma. Los caprichos son piezas endebles que te hacen divagar por instintos sutiles y estorbosos, al final no queda nada, porque de ignorancia todos estamos invadidos, porque no hay un gramo de respeto en esta isla de situaciones intolerantes y ...

El aroma de las guayabas.

  La tertulia de mis pensamientos vagos y bobos, penetran en una noche donde la atmósfera  se siente pesada, donde la razón esta desfasada y la contradicción es un alimento rico en comodidad y arrogancia. Al final nos creemos indestructibles, pero la mancha voraz nos esta alcanzando al grado de no considerar los altos costos que esto representa. El vértigo de las curvas sinuosas nos sacude, justificando la acción con: la vida es una, hay que vivir el momento, no debemos tener miedo y así parece que nuestro ligero cuerpo se va en un tobogán interminable dejando solo insensatez. La insensibilidad llego al punto donde todo se estanca en un escenario de enfado y arrebato, todo se va marchitando, las cosas sencillas se van desprendiendo, la rectitud se va torciendo, la queja ya es irónica, la responsabilidad es ambigua y el hambre de desahogo es demasiada y no hay manera de saciarla. El susto al despertar es un tremendo golpe de desilusiones y señalamientos que perseguirán al ins...

La inconsciencia que nos esta matando.

  Ojalá sientas un poco de hambre, angustia, desesperación, frustración, abandono, crueldad, violencia, eso son ingredientes necesarios para crecer, para despertar y reconocerse grande. Quien no ha pasado por esas penumbras, no tiene mínima idea de lo que es sufrir en verdad, por supuesto a nadie se le desean, pero hay quien necesitas vivirlos para entender la complejidad de la vida. Es lindo amanecer siempre en comodidades, con asuntos casi resueltos, con la ropa limpia, el desayuno servido, los rincones limpios, con una atmósfera  materialmente excelsa, pero que hay en el interior revuelto, colmado de cuestiones inconclusas, caprichos constantes, aseveraciones recurrentes, arrogancia inquebrantable, arrebatos incomprensibles, es ahí donde no ha pasado la calamidad, que es necesaria para experimentar los porrazos y encontrar pasadizos de serenidad y reflexión. Si tienes la oportunidad de despertar sin tantas complicaciones, debes de agradecer, evitar las quejas, tomar el co...

La maraña.

  Estamos ante una maraña de improperios y de pensamientos que se acomodan a la conveniencia del individuo, que no tiene alternativa, y que continuara caminando y llevara a sus espaldas tan espantosas decisiones. Es así como una mañana decides hacer lo que de plano esta restringido realizar y no te importan las advertencias, pues el ego esta rebelde y no comprendes las consecuencias de las determinaciones. Vaya osadía de desconocer en un chasquido todas las quejas y todas las maldiciones, la finalidad es abrir el alma y dejar que se vaya todo el estrés acumulado, al final el egoísta ganara porque así ha alimentado toda su estructura y su tiranía. Dentro de este mundo aborrecible, hay quien piensa que todos enfermaremos de lo mismo, porque creen que todos nos condenamos, rompiendo reglas y queriendo pasar desapercibidos, pero no, hay quien, si cumple con todos los lineamientos, porque la realidad nos señala de manera descarada, porque somos vulnerables de alguna forma, pero hay qu...