Los aficionados vestidos de rojo abarrotan las calles para celebrar lo que fue una hazaña, lo que produjo el descontento de aquellos que se creen inquebrantables, supremos e imbatibles, es una fortuna ocurra y se magnifique la derrota del que parecía ante los ojos de millones como el favorito y a la vez tramposo. Es una locura entender el sufrimiento de personajes que creen ciegamente en un deporta amañado y poco competitivo, en un ambiente donde las mafias se reúnen para estropear el crecimiento, ya hay poco margen para que los verdaderos talentos trasciendan, los dueños de la liga sueñan con ver a la selección ganar una copa del mundo, pero solo se la pasan buscando negocios y contactos que los hagan apoderarse del control, de los intereses y de los halagos. Claramente estoy cansado del fútbol y la descomposición que provoca, los insultos que nacen por once jugadores que en mi vida sabrán quien soy, el desgaste de rivalidades que dejan de ser importantes, de argumentos que ...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci