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Mostrando las entradas de marzo, 2024

Petrificado.

  La ceniza volcánica me tapó las vías respiratorias, la nube era densa y la catástrofe se sentía hasta los huesos. A medianoche se escuchó un rugir, pensé que eran mis tripas en movimiento, antes de dormir percibí un ligero meneo, como vibraciones, pensé que eran parte del nerviosismo y opté por fumar y después dormir. Eran las cinco de la mañana un estruendo me hizo despertar no comprendía lo que estaba pasando. Me levante totalmente desnudo, pues las noches han sido una replica del mismo infierno, las patrullas se escuchaban por todos lados y aquello era una película en blanco y negro, la noticia era que el volcán había hecho erupción de forma sorpresiva y miles de habitantes estaban atrapados, en ese momento me ardió el estomago y supuse que la administración del hotel nos avisaría cual era el plan de evacuación, al final tuve que salir de la habitación e inspeccionar, pero todo parecía un pueblo fantasma, era el único individuo en eso que parecía una zona de guerra, la desespe...

Extralimitando.

  El jadeo es insoportable, me siento exhausto y solo corrí un par de cuadras para alcanzar a tirar la basura, esto es una tiranía de mi condición física, no habrá escapatoria tendré que volver al entrenamiento y ser consciente de que debo ser disciplinado, pero antes de eso, comenzare a escribir una antología de cuentos muy crudos y reales, con situaciones de una verdad criminal y sofisticada, algunos se sentirán identificados por la crueldad de la exposición y no tendrán mas remedio que terminar de leer, quizá las quejas no se harán esperar, pero quedaran en silencio. Durante mis caminatas vespertinas determine que el mundo no está para indirectas, porque cada individuo sabe cual es la consecuencia de sus acciones, entonces por lo tanto tiene entendido que es lo que ha hecho mal y que cosas tienen una razón de bondad, no es complicado, es cuestión de reconocer y encender la autocrítica, pero muchos intentan defenderse con argumentos huecos e hirientes, eso es un artimaña tan co...

No estoy disponible.

  La fascinante decisión de no estar disponible, de evitar la verborrea de un mundo de apariencias, de una muchedumbre que voltea a verte cuando tiene tiempo, de un espacio aglomerado de cosas efímeras. Me encuentro ahogado de nostalgia, del polvo de las erosiones de esas puertas que intempestivamente se abrieron y sacudieron el capullo de los sueños que no se han cumplido, siento como la cara me arde, mis labios se parten y mis manos intentan tocar lo que podría ser un cuerda salvadora. Me llegan los informes semanales que han preguntado por mí, ya no me sorprende, ya no hay una reacción de asombro, no hay ni una mueca de desaprobación, no hay ese interés por conversar y estallar en una dialogo intenso, no hay ni un gato que maúlle ni perro que ladre, de repente hay pájaros que cantan y que se estrellan en las transparencias de los vidrios, solo hay una sensación de soledad, de inspiración casi caduca, de besos fantasmas, de rezos incompletos, de párrafos que vomitan ego y de fo...

Caballos lusitanos.

  Es   la tercera inyección y mi glúteo izquierdo no soporta el dolor, como pude llegue rengueando a la larga fila para obtener el vaso de colección de la cafetería mas sobrevalorada de todas las ciudades del mundo, solo por cumplirle el capricho a mi adorada Mireya, es mi única hija, es mi motivo de sobrevivencia, es el motor que me hace carburar, está terminando la licenciatura y trabaja de medio tiempo en una agencia de viajes que yo le monte, es un amor de persona, es la razón que me mantiene en el barco después de que Cecilia nos abandonó para irse internar voluntariamente en un centro de adiciones, hace dos años no tengo noticias de ella, jamás la he ido a visitar, no me interesa, tomó una decisión unilateral que todavía me causa rabia, puedo decir que no éramos tan adictos, solo somos unos viejos que perdían un poco el control, que tratábamos de estar limpios por nuestro compromiso como padres, pero ella no pudo a las tentaciones, yo sí he podido aguantar el antojo a la...

Cantimplora.

  Te asomas y ves un mar de lleno de mentiras, sigues con la idea de mantenerte ahí, con tal de que digan que vives en un mundo perfecto, quieres perpetuar tú presencia y erigir un monumento para que te reconozcan como un héroe cuando sabes que eres víctima de tus creaciones mentales. Abordas todas las posibilidades para mantenerte en un estatus de comodidad, renuncias a la ansiada paz y prefieres tener estrategias que te hagan salir ileso, que manera de desperdiciar energía y de manifestar la terquedad como una opción de competencia que es innecesaria. Sigues ahí mirando el reloj mientras las olas se llevan los bonitos instantes de felicidad, no quieres levantarte, persistes en continuar con los constantes reproches, quieres ser aclamado como el mejor tejedor de catástrofes, necesitas esa parte que te hace sentirte vivo, te aferras como si fuera el único trozo de salvación, terminas aparentando lo que realmente no existe. El faro comienza a iluminar el horizonte, quizás ahí en...