Un calor recorre nuestros sentidos dormidos, los hacen trizas en un parpadear, esos demonios que son retados con nuestra terquedad. Grandísima ignorancia es la que nos sacude con una realidad mareada, estancada en una repisa de nuestras colecciones mas grotescas y nuestra moralidad es subjetiva como aquellos sueños que no contamos porque tememos a la burla. La nieve cae en ese valle de tertulias largas y cansadas. Esos cuentos que tanto modificas, son solo respuestas insólitas, que bofetean la gratitud que disimulas, que falsamente demuestras con tus palabras huecas y que no van ningún lado, esos instantes que te haces presentes son atmosferas condenadas al olvido y a la critica que especula tu sinceridad con dosis de introspección que solo vaga en ratos de conciencia. Vaya que eres un monstruo que no se preocupa por el aspecto interior que no cesa de carburar y de idolatrar pequeños fragmentos de frivolidad, que inmensa es la maldad que traes en esas garras que solo dejan tene...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci