Mi cuerpo hierve cada vez que apareces en los sueños recónditos que salen a reinar todos los extremos de la cama, te quedas vigilando como doy vueltas, como el respirar se acelera y se calma cuando con ternura regresas a la cueva de las tentaciones y te quedas esperando mis distracciones para volver a atraparme en erupciones mentales y reacciones corporales. Eres la gracia que de manera recurrente trazas caminos que evolucionan la inspiración para seguir prolongando el cuento de días que se trastornan en rojo y las auras se distinguen entre los tonos azulados de las canciones que rondan con precaución todos esos lugares donde hemos posado, hemos callado y hemos adjudicado victorias con deseos. Eres el atrevimiento que con una sonrisa puede corromper la firmeza de una meditación autentica, esa energía que somete todos los sentidos en una conspiración de sentimientos iracundos, sabes que con un simple movimiento puedes enmudecer a media ciudad, que eres el detonante solido de las...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci