Muchas personas cancelan la dicha de celebrar, porque no tienen tiempo , porque surgieron otras situaciones, porque no les interesa compartir y convivir. Simplemente se vuelven torpes y ciegos al transformarse en personas que manejan su tiempo de forma improvisada y juegan con el tiempo de los demás como si fuera suyo. Celebrar, son momentos para reconocernos y para encontrar esas respuestas que en ocasiones se esconden irremediablemente. Seguir respirando es un motivo para tener un festín con la gente que amamos y respetamos. Todos tenemos el compromiso de hallar razones para estar alegres, de pie, fuertes, reflexivos y con esperanzas renovadas. La vida es aquí y ahora, no podemos pensar que el futuro nos alcanzara cuando el presente lo desperdiciamos en cuestiones simplonas e irrelevantes. Algunos piensan que lo material es el máximo esplendor, y se regocijan yendo y viniendo sin parar en su desenfrenado tour de gastar sin pensar en invertir, nada es para siempre d...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci