Una voz que se quiebra te dice: “Acapulco de tus amores”. Después mi mente se resigna a pensar en la catástrofe que dejo el huracán y las miles de historia que se escucharan por meses, la rabia me quema las entrañas al saber que la costera esta desbaratada, ahí donde un ciento de veces he caminado, escribiendo historias al son de las olas y de los tantos dichos divertidos que se tropiezan para hacer que el tiempo no avance y la euforia de las risas permanezcan en un túnel pleno de sensibilidad mientras las palmeras registran los sonidos de aventuras confabuladas con el acuerdo de pasar buenos instantes que se transformen en enigmas que queden en el historial del viejo hotel. Tantas verdades atraviesan la arena que se mezclan con mi pies y mis manos intrépidas tratan de formar un volcán lleno de energía que se desmorona al ritmo del agua salada, los juegos de la relajación llegan hasta mis adentros, ahí estas solo mirando el horizonte y viendo como la tortuga lucha por alejarse ...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci