Las miradas son esporádicas. Intentas levantarte, pero el dolor en los pensamientos es intenso, quieres alcanzar el control de la televisión y enterarte de lo que acontece, necesitas liberarte de las pesadillas y entender que la vida es un manojo de sinfonías desafinadas. Tus cabellos lucen espantosos, tus ojos están hinchados, tus pies descuidados, la dentadura muestra el color de los girasoles, los labios están partidos, parece que estas desgarrado, estas construyendo un imperio de delgados muros, de ideas endebles, se nota que no quieres continuar en esta hoguera que arde junto a todos tus deseos obscenos. Él no te mira, quisieras encontrar sus ojos, esas canicas marrones, pero es inútil porque te faltan tus gafas, te vigila ese muñeco que es un vago recuerdo de tus amoríos efímeros y sin un sentido de compromiso. Las miradas son esporádicas y más en estos días de penumbra, de querer estar sumergido en el colchón por horas sin que nadie te diga nada. Tu aspecto de ultratumba...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci