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Mostrando las entradas de abril, 2024

Fantoche.

  Un rico sambuca después de la retórica de un sujeto que no tiene idea que esta tirado en un saco lleno de añicos, que quiere persuadirme de que estoy equivocado por amar de una manera bonita, cuando él se la pasa huyendo del amor verdadero simulando gozar y despreciando lo bueno de las personas, prefiere quedarse donde hay discordia. En que momento llegue a confesarle todo lo que sentía, nunca me percate de que está destruido emocionalmente y que no sabe contener sus expresiones irónicas, un sujeto que todo el tiempo se la pasa pegado al celular en busca de curas mágicas para estar en armonía y objetividad, que se ofende al primer intento de réplica, que no comprende que el mundo es amplio y diverso, vaya individuo limitado que esta atorado en un cuadrado pequeño atiborrado de conceptos muy lejanos a lo que el persigue con sus tantos consejos infalibles, según él. Un confidente que solo tiene pequeños destellos de conciencia cuando recuerda su infancia, le comente que estaba vu...

Escarlata y Jerónima.

  Hace un par de semanas escuche a la vecina de nombre Rosita decir que pronto terminara de sufrir, espero que sí, porque no es muy grato escuchar todos los reclamos que le hace a sus hijos, no faltan las mentadas de madre y los gritos de desesperación que se escuchan en todo el edificio, una mujer enojada con la vida y tristemente abandonada a su suerte después de que se le murió el marido. Se que vive una terrible situación supongo que una depresión la tiene prisionera e histeria.   Que les puedo contar del buen Eloy, un chamaco de veintitrés años que quiere ser fotógrafo de nota roja, después de estudiar ingeniería textil, dice perseguir sus sueños y está en lo correcto, es elocuente con lo que dice, espero que pronto consiga la tan ansiada oportunidad y me siga obsequiando esos panes de elote de su tía Gertrudis que es quien le maneja los dineros después de que el joven quedo huérfano y que les digo de mi intima Fidencia, la más descarada de las inquilinas de este viejo in...

Los dolores.

  No puedes hablar de los dolores que te aquejan, porque no sabes cómo hacerlo y cada vez que lo intentas pareciera se te atragantaras con un escarabajo de ocho centímetros, te sientes con la lengua enredada y prefieres contribuir al escenario hipócrita de acciones irrelevantes que te mantienen en una elocuencia arrogante de sonrisas sin sentido, en conversaciones que solo acumulan dudas y con gestos que no sabes descifrar. Cada noche le das mas de tres mil vueltas al colchón exigiendo a los astros que te den un ligero empujón para decir que todo termino desde hace un lustro, pero prefieres quedarte callado en medio de los extraños quejidos que vienen del departamento de arriba, sospechas que ya no te queda mucha energía para indagar que fue lo que sucedió, prefieres tomar aquel libro viejo de aventuras incesantes que te llevan del medio oriente hasta Sudamérica, la imaginación es lo único que te queda intacto, es tu amiga infinita en esos obscuros arranques de ingobernabilidad c...

Eclipse.

  Tengo el presentimiento de que esta receta heredada por la abuela no será fabulosa, no recuerdo si el secreto era el comino o el tomillo, pero que osadía la mía de aprovechar esta incapacidad para convertirme en la chef que el mundo esperaba, hubiera realizado el viaje a Xochicalco y extraviarme entre una cuantas cervezas y besos de mi hermoso Bernardo, pero elegí quedarme en casa consentir el paladar muy mal acostumbrado y revisar los papeles de la venta de este pequeño departamento, ojala Bernardito se esté portando bien podando el extenso jardín y cuidado de su tía Consuelo. Sigo esperando el día en que me proponga matrimonio, ya son nueve años de arduo noviazgo y no veo señales de que eso pueda ocurrir, todavía recuerdo cuando lo espiaba en la biblioteca de la universidad mientras me devoraba unos chocolates rellenos de avellana, él no tenia idea de que yo era su fiel admiradora hasta que un día coincidimos en la presentación del libro de mi hermano Gilberto y ahí fue que l...