Fantoche.
Un rico sambuca después de la retórica de un sujeto que
no tiene idea que esta tirado en un saco lleno de añicos, que quiere
persuadirme de que estoy equivocado por amar de una manera bonita, cuando él se
la pasa huyendo del amor verdadero simulando gozar y despreciando lo bueno de
las personas, prefiere quedarse donde hay discordia. En que momento llegue a
confesarle todo lo que sentía, nunca me percate de que está destruido
emocionalmente y que no sabe contener sus expresiones irónicas, un sujeto que
todo el tiempo se la pasa pegado al celular en busca de curas mágicas para
estar en armonía y objetividad, que se ofende al primer intento de réplica, que
no comprende que el mundo es amplio y diverso, vaya individuo limitado que esta
atorado en un cuadrado pequeño atiborrado de conceptos muy lejanos a lo que el
persigue con sus tantos consejos infalibles, según él.
Un confidente que solo tiene pequeños destellos de
conciencia cuando recuerda su infancia, le comente que estaba vuelto loco por
un ser maravilloso, que daría lo que fuera por lograr emprender una nueva
historia de amor, que no me importaba los riesgos, que estaba muy convencido de
lo que sentía, al terminar de contarle sus ojos estaban fijos en mi frente y sonreía
burlonamente, me contesto que eso sería un juego absurdo, que era mejor matara
todas mis intenciones y que no hiciera tonterías, que guardara mis ganas para
mejor ocasión, que esa persona que describía casi casi como perfecta, solo me haría
pedazos y que evitara salir lastimado, realmente no esperaba tan drástica respuesta
y como era habitual seria paciente y claro no obedecería al fantoche que por
todos los medios intentaba detener mis atrevidos argumentos y mis actitudes de
gran conquistador.
El tiempo transcurrió de una manera acelerada. Aquí me
tienes sentado en las escaleras esperando al ser me deshace cada vez que me
besa y de aquel ser lleno de verborrea innecesaria ya no supe mucho, despareció
del escenario, rompí con todas sus ideas sobre lo que le parecía lo mejor, tomé
distancia y lo dejé en su papel de controlador incansable y preferí seguir mi intuición.
Le dije adiós al un ser que creía prudente, generoso, inteligente, pero me di
cuenta de que está encerrado en una burbuja turbia y que se zangolotea al
primer intento de evolución, quedándose en el mismo lugar, observando las
mismas imágenes y recorriendo las mismas calles.
En estas tardes lluviosas me doy cuenta de cuanto me
aman, que las puertas de un corazón transparente se abrieron para que yo sembrara
y cosechara cosas extraordinarias, he encontrado seriedad y compromiso, confirmo
el valor de la lealtad y mis latidos son agudos y ensordecedores, me aman y amo
de una manera genuina, si existen diferencias ocupamos la palabra como un medio
de conciliación y claridad. Aquí no hay
aburrimiento, siempre hay una conversación enriquecedora, risas que nos irradian
felicidad, aquí no intentamos controlar, la verdad es una fuente de grandeza
que nos hace confiar, evitamos las discusiones, porque entendemos que hay que aprovechar
el tiempo en cuestiones que nos dejen satisfacción y regocijo, aquí no es
espacio para polémicas y enredos, aquí solo hay amor afianzado en realidades
solidas y razones palpables.
Quizá haya afuera hay infinidad que están un guerras permanentes,
porque sus tormentos los persiguen, ocultan su estorboso pasado y se dejan
seducir por la intriga, son fanáticos al drama y al señalar los lados obscuros
de otros, ahí están haciendo sus anotaciones y generando inestabilidad en todo
su ser, les fascina la controversia y el no vivir en paz, solo se acuerdan de Dios
cuando algo les da comezón y lo mencionan como si estuvieran replicando sus enseñanzas
y por dentro se van desmoronando y desvaneciendo por no aceptar que las cosas son como son y ahí no pueden chistar, ni
patalear, solo les queda el camino para irse a reflexionar un largo tiempo como
es su costumbre.
Otro rico sambuca y a dormir.
Comentarios
Publicar un comentario