Un futuro inmediato.

 

Insertas de nuevo ese chip que te mueve en todos los escenarios posibles, recolectas evidencias, intentas sacudir la órbita de cada situación para tener la ventaja de ganar, sabes que tienes todos los elementos que comprometen la estabilidad, te sientes orondo al saber que no hay escapatoria, que tienes la gran oportunidad de ejecutar una sentencia que vienes pensando desde hace mucho tiempo. No conoces la fatiga, la evitas, porque sabes que no puedes dudar ante lo que es una resolución satisfactoria, es la cumbre que has buscado en todos los contextos de una situación que te dejo herido y malhumorado, no hay trampas que ya te puedan dañar, es ahora o nunca. No quieres perder, quieres alzar los brazos y liberarte de aquellas sensaciones desastrosas que rompieron la veracidad de cada acción, recopilaste con sutileza todas esas palabras que se repitieron hasta cubrir tus pensamientos, no te asfixiaste, resultaste experto en resolver la ecuación y respiraste ante lo que parecía un zarpazo letal.

Tuviste muchos delirios y confusiones, permaneciste intocable ante la saña y la alevosía, descubriste un ciento de aversiones y configuraste tu ser para aguantar cada hecho, no dejaste que las verdades te tumbarán, recurriste a métodos inaceptables para sobrevivir al dolor, te sostuviste de lo que parecía endeble y lograste meditar por un instante. Te negaste a perdonar, escuchaste con atención esas mentiras, fuiste paciente y tuviste la valentía para enfrentar los miedos que te mordían, supiste que la perfección es una ilusión, que no es suficiente darlo todo y pues aceptaste los sucesos. El dolor te sacudió con crueldad y la oleada de negatividad te revolcó al grado de caer en una locura intermitente, tus lloriqueos se escuchaban hasta el otro lado de la montaña, te cuestionaste tantas cosas y decidiste involucrar el silencio con la indiferencia y dio como resultado un algo mecánico y hostil.

Hoy no pudiste contenerte y desempolvaste el chip que acelera tus latidos y te hace sudar al punto de desconectarte del mundo, de no saber ni tu nombre, solo repites y gritas con desesperación esas frases cortas que te fulminan en un hartazgo concebido desde aquel día gris. La fatiga ronda tus pocas energías y la ahuyentas con esa picardía y sarcasmo que nadie comprende, no es momento de descansar, no hay espacio para contemplar la cortesía y la bondad, es momento de deliberar que es lo mejor para todos los involucrados, no importa si es época de festividad y paz, el destino dicta que no hay mañana, que es momento de desbaratar la farsa y la discordia. Estas convencido que tus investigaciones serán efectivas para dejar el desnudo el atropello y la carencia, tienes la plena seguridad que esta vez la historia no te será arrebatada, que el tiempo te hará justicia.

Lo que fue maravilloso volverá, aquello que diste con tanto amor, regresara a tu corazón, te sentirás conmovido, pero no arrepentido, te relajaras y le darás espacio a tus creencias para transformarse y que te lleven a puntos lejanos, encontraras la conciencia y la ecuanimidad que muchas veces soltaste por rebeldía, encenderás el fuego que te guíe a la libreta donde apuntaste tus mejores versiones y por fin cerraras las puertas que te llevaban a tormentas interminables. Por último, destruirás el chip que en diversas ocasiones te perturbo y te hizo cometer actos indescriptibles, tus rencores se conviertan en dulces anhelos y así poco a poco iras despertando, sentirás el impacto del triunfo y de la gratitud.

Estarás orgulloso de no haber lastimado a nadie simplemente elegiste ser feliz y tomar otro camino, darás por terminado esa feroz batalla por aferrarte a lo que no tenia sentido, todo esto se hará realidad cuando sepas que te mereces un futuro inmediato con abundancia y serenidad.

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