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Mostrando las entradas de 2026

GPS.

  Ya no vivas entre los lamentos que te persiguen y que no logras enfrentar. Grita todo aquello en lo que has fallado, ya deja de ponerte esas caretas melodramáticas que intentan buscar un reconocimiento que no es necesario, que no es elocuente, que sobra en medio de los cuestionamientos constantes que no te dejan establecer la aceptación de una cruda realidad. Sientes como el enfado no cesa. No te interesa lo que piense y diga, te vale un bledo y crees encontrar resignación en esa penumbra que solo agita más la inconformidad, pero eres el único responsable, quisiste quedarte ahí, gozando de los malos tratos, de las indiferencias, de las exclusiones, no desempolves el discurso de un maltrato evidente, cuando tuviste la oportunidad de huir y evitar lo que ahora te acongoja. Te perdiste en un camino que no te corresponde, tomaste el atajo que te llevo a la incertidumbre, a la competencia que obvio que no puedes ganar. La desmotivación te esta absorbiendo, te causa tedio despertar...

Incienso de canela.

  Quieres que te hable con honestidad, pero no quieres ni siquiera verme. Entonces te escribiré un par de cartas que te enviare a la antigüita y ya sabes si las abres o las dejas arrumbadas, ahí te daré mi punto de vista sobre o que me preguntaste la otra vez y te mencionare las instrucciones por si ya jamás nos volvemos a ver, necesito hagas lo que te pido y después te dirijas al punto en donde nos vimos por primera vez. En el sitio quiero que enciendas un incienso de canela y me des una explicación sensata de los trabucos que hiciste y dejaste hacer. Observes al horizonte y encuentres aquella torre con ese enorme reloj y repitas mi nombre con fuerza, quemas las cartas y después te marchas sigilosamente, es la forma en la que terminaremos el ciclo de nuestro vertiginoso vinculo. Por supuesto que yo no estaré muerto y si te vuelvo a topar en algún lugar, serás para mí una presencia desconocida y sobria que no me generara ninguna emoción. Espero que pronto te lleguen las cartas,...

La sobrevalorada copa del mundo.

  Tanta palabrería en cincuenta y nueve minutos. No te cansas de reclamarme y recalcarme que eres resultado de todos tus esfuerzos y por eso te das el gusto de hacer lo que te plazca la gana. Mientras yo doy una gran mordida a la hamburguesa doble que me autorregale, mis emociones están concentradas en los portugueses y neerlandeses que disputan la final de la sobrevalorada copa del mundo, no estoy atento a todos tus insultos y amenazas, ya no me importa si tienes pleito casado conmigo, mi resignación es como una muralla, lo que me interesa es que los de naranja anoten para ver la cara del inflado lusitano que alguna vez fue considerado el mejor del planeta . Siento como la mostaza se atora en mi paladar y mis papilas gustativas gozan el sabor del pepinillo, es un momento de gloria y de una masacre a mi persona, que no me acongoja, pero me excita al grado de manotear cada vez que puedo, es uno de tantos domingos en los que te levantas con los aires de grandeza a su máxima capacid...

Los lobos siguen aullando.

  Esa sonrisa mustia que resalta en cada fotografía es la prueba fidedigna de que la vida continua a pesar de sus altibajos. Ahí en ese espacio iluminado te la pasas imaginando que seria de ti en estos tiempos, si las cosas se hubieran quedado como estaban, quizá la arrogancia te supuraría hasta por los ojos y seguirías quejándote de las barbaridades de aquellos que siguen en la misma tónica de sentirse superiores a como de lugar. La realidad te ofrece mañanas placenteras, tiempo para retomar el paso y elegir lo que te hace sentir libre, antes eso no sucedía, vivías con ataduras y carecías de la posibilidad de alimentar lo que querías creciera. Hoy tienes esa oportunidad, la aprovechas al máximo, dejando en el olvido las presencias que valían, dejas a la deriva vínculos que te sumaban sensatez, ya no te importa lo que era el mundo, ahora te refrescas en otros sitios, esperando que el tiempo regrese y la gente te busque. Ya nada será como antes. Te sigues esforzando por mantener...

Actitud retadora.

  Esas lagrimas que te conmueven son un motivo que te debe abrir los ojos y valorar el momento presente. Ya te convertiste en un ser insensible con una larga lista de reproches, si ahora te encuentras aquí esperando un abrazo y deseando consuelo, pues nuevamente estas equivocando, porque sabes que nadie vendrá a darte una mano y bailar sobre el papel de víctima que tanto vociferas.   Después de que no te cansaste de despotricar y sostener que la otra persona era la mala, ahora buscas la justificación para revertir esos dichos y hacer que todo este a tu favor y sabes que eso no será posible, porque te has puesto en un ángulo complicado y que ahora que tienes suficiente tiempo para pensar, pues deberías planificar el futuro inmediato. Pero tienes una actitud retadora. Vas y te refugias donde sabes que te dan la razón y te `harán sentir un sultán, ya sabes de que se trata todo este guion de crisis sentimental, ya no corres peligro, conoces muy bien el camino y eres tan certer...

Desgarrador.

  Cierras los ojos y te pierdes en el olor a tierra mojada. Recuerdas esos días en los que te mantenías rígido y huraño ante los acontecimientos, no permitías que nadie te dirigiera la palabra, estabas molesto por las actitudes de la persona que decía te amaba y daría la vida por ti, pero comprendiste que era libre de hacer lo que quiera y esa es una opción que también debiste de tomar, arriesgándote a explorar lo que dejaste pendiente por falta de tiempo o por excusas sin sentido. Ahora que elegiste caminar por el campo y disfrutar de la sana soledad, te encuentras con la grata sorpresa que el árbol que sembraste de niño ahora te da un gran sombra, pasaron décadas para que regresaras al lugar donde tuviste momentos extraordinarios en compañía de la familia y amigos. Alguna vez pensaste que este sitio quizá fue alcanzado por la modernidad, pero esta intacto, llevas algunos días acampando, no le avisaste a nadie, apagaste el celular y emprendiste esta aventura con tal de reacomoda...

Te hierven las tripas.

  La conservación de la calma es una alucinación mientras aspiro ese aroma que es genuino. No comprendo que sucedió después de aquella discusión en la que hablábamos del futuro y de las consecuencias que nos llevarían a comenzar la sana lejanía, no quieres estar a mi lado, te aturde cada una de mis expresiones, te provoco incomodidad, pero de esto dependemos y no puedo decir que no cuando es una oportunidad que nos llevaría a los cuernos de la luna. Tus ojos me indican un desacuerdo total y cada vez que intento explicarte, me dices que me calle y que no te altere. Renuncie a la derecha y ahora que estoy en la izquierda, me dices que soy parte de la corrupción que nos somete y que no hace participes de lo acontece en el país, me recriminas y pides que reconsidere la decisión, que no quieres vincularte con esos dizque progresistas, que mis acciones repercutirán en tu credibilidad construida desde hace quince años. Desde hace un par de meses todas las noches discutimos y me pides qu...

Pláticas incómodas.

  Te atreves a criticar mi felicidad cuando estas bajo el yugo de una familia conservadora y que te somete en todos los sentidos, quizá tengas el carácter fuerte y dominante, pero no lo demuestras para liberarte y sentir esa alegría anhelada. Entonces pon en una balanza esos pensamientos que para ti son progresistas, pero te dejan al limite de lo que realmente quieres, te enredas en esas ideas obsoletas que son cadenas que vas arrastrando por cada uno de los caminos que has decidido emprender. Al final te atribuyes obligaciones que no dependen de ti. Vives en una burbuja de presión, en ese lugar te estas oxidando, por no querer cambiar las condiciones y las reglas, por seguir alimentando a las fieras que te condenan y te mandan la infierno cada vez que se les da la gana. Vives al acecho de personas que te aman, pero no te aceptan, tus vivencias están marcadas por el silencio, por esa prohibición que es recurrente y que te retorna a todo aquello que en ocasiones te fastidia. No ...

El agujero.

  Observe por el estrecho agujero de la pared. Me he quedado pensativo al ver como esos dos se han besado y se han manoseado hasta los apellidos, no entiendo la razones que los motiva a actuar de esa forma y después actúan como nada hubiera ocurrido, me siento angustiado, pero nadie se ha percatado de este agujero indiscreto que me tiene pendiendo de un hilo y mis malas intenciones han despertado y han atrofiado mi prudencia. Esta información es valiosa podría chantajear al dizque jefe y sacar ventaja de sus idilios amorosos, pero no tengo la sangre fría para actuar de mala manera, prefiero que el destino se encargue y se disipe esta traición. Que tipejo tan desagradable engañar a su señora con esa chica desalineada y de un aspecto libertino, simplemente es el típico hombre que se aprovecha de las circunstancias, de su poder, de su posición, promete y no cumple. Mañana mismo comprare yeso, silicón o cemento para tapar este agujero que me ha dado motivos para sobrepensar e inven...

Días felices.

  En aquel espejo roto me he peinado durante siete meses, no me ha importado cambiarlo, así como tampoco me interesa saber quién ha obtenido el reconocimiento por ser el empleado del mes, prefiero hacer mi trabajo, acomodar un ciento de artículos, mantener silencio, escuchar las platicas bobas de mis compañeros y salir corriendo para desprenderme de esa mala energía que me atrofia. Me he convertido en un ser gris, que solo piensa en despojarse de la ropa y andar desnudo por aquella habitación que rento, poner a todo volumen esas canciones ochenteras que hacen recordar mi infancia y comer sopas instantáneas, es una rutina que no se rompe y me hace muy feliz. No acepto invitaciones a salir, ya no estoy para eso, estoy cansado de contar mi vida y reavivar cada tragedia, de escuchar tonterías de la vida de alguien que no tiene idea de que es el hambre y la soledad, no quiero desperdiciar mi tiempo en seres que no tienen la sensibilidad para profundizar en temas importantes. Estoy h...

Ya no puedo.

  Para unas cosas somos y para otras no. Me muestras los álbumes donde hay infinidad de fotos de nuestros días felices, te quedas pasmada a ver aquella imagen de Barcelona cuando todavía nuestros padres vivían, que hermoso viaje, festejábamos tus dieciocho años y bueno después de eso todo cambio, nuestras promesas de hermanos se esfumaron, nos perdimos en conflictos incansables y absurdos. Me pediste que llevara la contabilidad de los negocios que nos heredaron, mientras gozas puntualmente de las ganancias, no me dejas respirar, eso de ser la hermana mayor te ha dejado grandes beneficios, me tratas peor que uno de tus tantos empleados, hace diez años no disfruto de unas vacaciones, primero me pediste arreglara lo legal, después lo operativo y al final lo contable, es terrible esta situación. Te escapas cada año a España con el pretexto de preservar en buen estado la tumba de nuestra familia y de repente ya veo que andas por Venecia o Berlín, es triste saber que no tienes compasió...

Tic tac.

  Quisiera dejar el tic tac que ronda en mi cabeza en un lugar alejado del caos que muchos tienen por las tentaciones frívolas, pero los estallidos son severos y no habrá salvación para aquellos que solo piensan en escalar sin pensar en el bien de los demás. Por eso me he quedado aquí en la quietud de los recuerdos que me abrazan y me dan la paz anhelada, dejando que el tic tac se pierda entre las fronteras de lo creíble y lo derruido. Escucho muchos gritos, es posible que todos quieren huir y tomen los riesgos para poder llegar al otro lado de la isla, desconocemos si allá haya alguien que nos pueda ayudar, es una incertidumbre que nos deja en la completa desolación. Un día nos trasladaron aquí para explicarnos las entrañas del orden que está arrasando con lo que conocíamos a la perfección, después nos dijeron que teníamos que experimentar el asilamiento y que nos adaptáramos a las reglas de este lugar, muchos fueron desistiendo y quedando en el olvido, los que sobrevivimos nos ...

No perdamos el rumbo.

  Hay personas que son muy buenas para el mundo. Esas personas que te protegen de todo peligro, que te cuidan en los momentos grises, que procuran que todo sea grato, esas personas que ahí están, pero no las vemos, quizá no las valoramos como deberíamos, somos crueles hasta para reconocer. Las personas bondadosas siempre ofrecerán su tiempo y su creatividad para que emprendas, tendrán el espacio para escucharte, aunque todo sea un disparate, te abrazaran en silencio para decirte que todo estará bien. De repente somos tan malos para distinguir esa luz, esa disposición, pensamos que es cotidiano, hasta hay cosas que vemos como compromisos inquebrantables, pero no, es parte de la esencia de servicio y dedicación que tienen esos seres que nos apapachan con palabras y muchas acciones. Son bálsamos que nos acompañan en las buenas y malas, son incondicionales y muy tajantes al momento de darnos una opinión, son guías, apoyo y compañía. La bondad que irradian podemos confundirla con infi...

Nadie se preocupaba por la guerra.

  Te preparas un café mientras lees el arrugado periódico y comienzas a balbucear como si así se acabaran todos los males del mundo, estas exhausta de tantas teorías conspirativas, de tantos relatos dolorosos y de la ignorancia que sigue resistiendo ante lo que es simplemente es realidad. Caminas completamente desnuda sobre la alfombra que compraste en aquel lugar de baratijas y te recuestas sobre el viejo colchón que sirve para realizar tus insistentes meditaciones, no quieres saber de que va la vida en este día, te sientes nostálgica, recuerdas con fervor esos días de infancia donde nadie se preocupaba por la guerra y la tensión entre naciones, quisieras volver a lo años noventa donde te perdidas todas las tardes en aquella habitación llena de tiliches y hurgabas las pertenecías de la difunta abuela, pero eso no es imposible. Giras la cabeza y observas como el gato que acabas de adoptar lame su tierna existencia, te sientes aturdida por saber cuál será el futuro de ese ser inde...

Astromelias.

  El silencio me lleva a las sensaciones placenteras que me hacen incorporarme para ver que todavía llueve. Intento caminar por la obscura habitación que se ha convertido en un grato refugio, abro la puerta que rechina y encuentro un poco de luz que me guía hacia aquellas sillas arrumbadas. Me siento y respiro, me esfuerzo por recordar lo que estaba soñando, es inútil, comienzo a sentir desesperación, me levanto y corro hacia la habitación, me aviento sobre la cama y comienzo a gritar. Llevo semanas intentando visualizar ese sueño a detalle, no puedo, estoy harto. Es una obsesión que me ha llevado a permanecer encerrado todo el fin de semana, sé que ahí están las señales que tanto espero, no hay casualidades, por algo me llego esa carta y esas flores, necesito saber que es lo que quiere, que es lo que intenta, porque aparece de repente. En ocasiones pienso que es una mala broma de aquel imbécil que dice que no se cansa de repetir sus historias vacías y llenas de improbabilidades,...