Intentas disimular alegría
mientras en tus pensamientos pides cuentas claras de todo lo que has acumulado
por años. Vives resentido con el mundo por razones que parecen absurdas, te
encomiendas a tus creencias para que el camino se componga, diluyes toda posibilidad
de acuerdo con aquellos según te hicieron mal, descuidas tus momentos de lucidez,
te la pasas escuchando los sermones que tanta paz te dan en los instantes críticos,
calmas el dolor con aquellos desinflamantes y sigues observando las fotografías
anhelando que esos tiempos regresen.
Comes lo que
alcanzas a recolectar en las calles, no contestas los saludos, ignoras lo que
sucede en el entorno, quieres pasar desapercibido, la gente huye cuando apareces,
te convertiste en un espanto, en un ser que nubla, que causa desconfianza, eres
producto de tus malas decisiones. Ganaste mucho dinero cuando te dedicabas a la
política, todos te querían, te reconocían, te vitoreaban, causabas euforia y hacías
que las masas se movieran, pero el lado obscuro de las apuestas te dejó vacío, vulnerable,
lo único que lograste rescatar es departamento que esta en condiciones deplorables,
todos te abandonaron, se fueron sin darte esperanzas, pues se les acabo la mina
de oro.
Todo se fracturo el día
en que las coas no te salieron. Aquella noche varios sujetos te perseguían,
tenias que cumplir con los pagos y al final te rendiste, diste todas tus
propiedades, diste tus cuentas y rogaste que te dejaran en paz y así fue. Tus aliados
te desconocieron y proyectaron a otro candidato con tal de limpiar el escándalo
que a nivel nacional provocaste, fuiste noticia mediática, terminaste por
desnivelar lo que se perfilaba como un triunfo fácil, eso no te lo perdono la cúpula
y te ocultaron hasta dejarte en el olvido.
Los golpes te
dejaron lesiones evidentes en la cadera, ahora tienes que soportar las
molestias, no tienes forma de resurgir, estas fichado por los malos y los dizques
buenos, todos te ven de manera despreciable. Eras la figura que iba trascender
y llegaría lejos, pero peso más esos fantasmas que desde juventud fueron un
dolor de cabeza, la fortuna no estuvo de tu lado cuando creías que eras
poderoso e intocable.
Ahora eres parte de
la estadística de los marginados, de los que solicitan ayuda a gritos y nos son
escuchados. La ultima vez que te vi de forma deslumbrante, fue en la comida de
los sindicatos y donde tu como diputado federal querías que te dieran todo el
apoyo para ser un candidato firme a la gobernatura, un panorama difícil pues no
tenías el colmillo, pero si un buen padrino, que seguro te pavimentaría la
vereda para conseguir lo que deseabas, pero días después sales con la tontería
de estar bajo el yugo de los mafiosos y señalado de perder todo, hasta ahora de
tu familia nada se sabe, siguen indagando que ocurrió.
Dicen que fue una
jugada maestra de aquel que traicionaste cambiando de colores, son rumores, pero
hay fuentes fidedignas que lo confirman, cumplió su palabra, vas a desaparecer
del mapa y no habrá poder humano que te devuelva la tranquilidad.
Recuerdo que me prometiste
hueso y que no dudara de tus buenas intenciones, que mi perfil era el idóneo para
manejar la comunicación social, pero quede bailando en la loma y pues me
dedique vender autopartes usadas, un negocio que me da para vivir y hoy que te
tope ni me reconociste, solo aceptaste el billete de doscientos pesos que te di
y susurraste un gracias.
Pienso en ti y no sé
si desistir de mis intenciones para dejar este mundo por las presiones con las
autoridades o irte a buscar para hacerte compañía y ser un invisible, una historia
de éxito destrozada.
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