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Mostrando las entradas de diciembre, 2015

Treinta y cinco.

Hasta el momento he construido un edificio de treinta y cinco pisos. La vida me ha puesto en un lugar privilegiado al dejarme en la penumbra de historias insólitas que debí   descubrir a lo largo de los años y les puedo asegurar que pase una serie de situaciones que no le deseo ni al ser más repugnante, pero gracias a todas esas vivencias ahora estoy aquí de pie con ciertas cicatrices y con el derroche de entusiasmo que siempre cargo en mi actitud. Hoy me encuentro sereno realizando mis tareas diarias y asumiendo mis palabras con convencimiento, me he vuelto loco tratando de comprender el mundo de otros y he elegido quedarme en el mío compartiendo al que se deje un fragmento de mi esencia. Soy el crítico más miserable a mi persona, soy un juez que me condena a reconocer mi crueldad y a comer humildad restringiéndome de la tonta y estúpida soberbia que gobierna al mundo. He cambiado durante los últimos cinco años y he observado en mí la compasión que estaba inerte en mis ...

Cena de noche buena.

Recuerdo como todos se organizaban para la cena de noche buena, se repartían de forma democrática cada platillo, detallaban las cantidades y el número de invitados, compartían secretos de cocina y todos quedaban satisfechos con la asignación de sus tareas para esa noche. Llegaba la hora esperada y los rostros se iluminaban al descubrir el sabor de lo que estaba servido en el plato, nunca hubo quejas, simplemente   algunos repetían de tan suculento sazón, era todo un éxito y se comía de todo hasta decir basta. Cuando el reloj marcaba las doce no faltaban los discursos sublimes que enaltecían la velada y su significado, las lagrimas rodaban, las risas se escuchaban y los rostros paralizados eran los más típicos después los abrazos cerraban con broche de oro todo lo dicho y se renovaba el camino para continuar. La hora de los regalos causaba cierta expectación y eso deba alegría singular y el calor humano se reafirmaba en aquella sala que era pequeña para el numero de pe...

Un simple rasguño.

No debemos darnos por vencidos   jamás. Las especulaciones nos pueden llevar al abismo del desconcierto y la sensación de descontento, pero si la actitud es positiva y hay elocuencia en las metas no se debe temer por un mal resultado en ningún sentido, si el pronóstico está en contra todo puede suceder si hay la iniciativa y el espíritu ganador quizá se haga lo que necesite para emparejar cuestiones. La vida es así, es como cuando hay un soltero codiciado difícil de cazar y en determinado momento se hace la generosa idea que el amor no formara parte de su estilo de vida y de repente se convierte en un tortolo domesticado o aquel que se dice de corazón roto y de mala fortuna que no espera nada increíble en su camino y sucede lo inesperado, no podemos desahuciar nuestra nitidez en el concepto de nuestras esperanzas, no podemos bajar la guardia cuando no ha   comenzado la batalla, no debemos dejarnos caer por aquellos que piensan tener las alas rotas. Hay cosas...

Frio.

Días fríos y de muchas razones para pensar. Me duele saber que hay personas que tienen la dicha de tener todo, al punto de estar cómodos y sorpresivamente siempre tiene piedras para lanzar a los demás y herir, andar diciendo hechos que jamás ocurrieron solo por convivir y quizá quedar bien por necesidad de aceptación. Qué interés hay de una persona por seducir a otra y envenenar su alma inventando cuestiones que no tendrán derecho de réplica por que la otra parte ya no existe en este plano. Terrible es saber que lo que se creía solido es una farsa orquestada por almas con tiempo de sobra e insatisfacciones grotescas que se vuelven groseras e inmortales ante los que se envuelven en todas esas palabras sin sentido y los llevan a tomar acciones que insultan su propia raíz. La destrucción comienza por simulaciones cubiertas de halagos y en el fondo es una hipocresía que al final   caerá sin compasión. Este frio congela mis tejidos, mis pensamientos y mi inspiración, ...

"Que Dios te bendiga".

Es una época de reflexión y de evaluar todo lo que hemos hecho, lo que hemos dejado de hacer y desmenuzar las oportunidades que se presentaran para el próximo año. Muchos optaran por la fiesta y la parranda y quizá es el sitio que les corresponde porque no quieren expandir su mundo y deciden recortar su criterio. El ser humano en determinado momento se tiene que detener a pensar la situaciones que lo han llevado hasta donde ha llegado, no puede estar esquivando todo el tiempo y escapando de los golpes, no puede restringir la entrada a la meditación y a la oportunidad de renovarse. Algo en lo personal que a mí me salta rotundamente cuando me lo dicen es: “Que Dios te bendiga”, y no soy ateo, creo   en alguien supremo pero es extraño que diga algo entrometiendo creencias con buenas vibras, Siento que esta fuera de lugar esa frase tan fuerte y con un significado imponente, quien lo dice si no aplica lo que dice su Dios, sin exagerar está cayendo en una contradicción. En esta é...