Todos deseamos volver a lo que éramos, pero ahora debemos vivir el ahora. He reiterado tantas mentadas de madre a todos los inconscientes, que hacen fiestas, se reúnen sin protección, se van de viaje, viven como si fueran indestructibles, su actuar es despreciable, no hay un argumento solido que los pueda sacar del señalamiento que condena esas actitudes tontas. No hay remedio ante esos actos, quizá no le temen a la muerte, tal vez la ignorancia los hace andar sin ocuparse de los demás. Repiten una y otra vez las frases hechas, cayendo en el egoísmo sistemático que se va replicando a todos los rincones. No hay un porcentaje de empatía, de compasión, de bondad, solo quieren tragarse el mundo como si no hubiera otra opción. Trescientos sesenta y cinco días de incertidumbre, quizá no te has enfermado y por eso no te detienes, la ansiedad de carcome y te empuja a ser parte de circunstancias malévolas. El hartazgo es evidente en los rostros, pero debemos adaptarnos con sensatez, cel...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci