Las luces se apagaron en aquella habitación donde tu alma tomo forma de mariposa y nos sorprendió una noche de abril quizá fue un aviso de serenidad y una oportunidad para comprender tu partida. Ahora que no estas puedes saber todo lo que pienso y siento, es una astuta trampa que tienen los que están más allá y no hay forma de escapar. Sé que has escuchado mis tantos suspiros al recordar todo lo que vivimos y regresar a aquellas pláticas interminables después de la hora de la comida. Hago un esfuerzo para recordar cada detalle de tus gestos que determinaban tus sentimientos. Ahora que no estas estoy seguro que nos hemos vuelto fuertes y reflexivos ante las circunstancias que se nos van presentando, ignorando lo que nos puede causar molestia y quedándonos con lo bueno que nos rodea. Nos hemos dado cuenta de quien realmente te hablo con honestidad y quien no cambio a pesar de tu hasta pronto. Hoy tenemos claros cuantos somos porque la bruma se ha calmado en estos caminos de sabi...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci