Ahora que no estas.
Las
luces se apagaron en aquella habitación donde tu alma tomo forma de mariposa y
nos sorprendió una noche de abril quizá fue un aviso de serenidad y una
oportunidad para comprender tu partida.
Ahora
que no estas puedes saber todo lo que pienso y siento, es una astuta trampa que
tienen los que están más allá y no hay forma de escapar. Sé que has escuchado
mis tantos suspiros al recordar todo lo que vivimos y regresar a aquellas pláticas
interminables después de la hora de la comida. Hago un esfuerzo para recordar
cada detalle de tus gestos que determinaban tus sentimientos.
Ahora
que no estas estoy seguro que nos hemos vuelto fuertes y reflexivos ante las
circunstancias que se nos van presentando, ignorando lo que nos puede causar
molestia y quedándonos con lo bueno que nos rodea. Nos hemos dado cuenta de quien
realmente te hablo con honestidad y quien no cambio a pesar de tu hasta pronto.
Hoy tenemos claros cuantos somos porque la bruma se ha calmado en estos caminos
de sabiduría y luchas interminables dejando un balance a nuestro favor en cuestiones
de paz espiritual.
Ahora
que no estas muchos añoran vuelvan esos días de tu grata compañía, fuiste el
paño de lágrimas de muchas personas, secaste sus lamentos con tus palabras
directas y acciones determinantes, confiaste en esos seres que ahora se olvidan
donde dejaron tanto sufrimiento creando otros para no sentirse solos. Fuiste un
ángel para los que en algún momento se sintieron desamparados, diste bondad a
manos llenas y tu franca humildad quedo
escrita en esos corazones que ahora funcionan con la inercia de lo material.
Los que
nos quedamos en este escenario extenso en vivencias nos percatamos cuanta falta
nos haces y buscamos entre todo lo que nos enseñaste la fórmula para continuar
de pie sin temores, hacemos actos esplendidos para siempre salir victoriosos
ante lo complicado, conservamos la calma en los días nublados esperando los
soleados para hacer cosas que multipliquen la felicidad. Algunos decidieron ser ermitaños y han
desaparecido de nuestro mapa, no encuentro la coordenada para encontrarlos y me
canse de buscarlos, ya nos los buscare más por cuestiones de tiempo y dignidad.
Ahora
que no estas te pido que me esperes con paciencia y nos observes con ese amor
inmenso, que nos cuides y nos guíes, que
si una puerta está muy pesada nos ayudes abrirla con tu tesón, que si la amargura
nos ronda la alejes con un certero manotazo, que si la necedad nos está
buscando le des otra dirección para despistarla. Desvanece todas la mentiras,
diluye los malos ratos, resguárdanos en tus plegarias, susúrranos si vamos por
buen camino y ríe cuando sea necesario.
Te
espero en mi próximo sueño para que me cuentes que sucederá con estos episodios
que voy escribiendo con esa pasión desenfrenada, te espero de forma puntual
para que me expliques lo que no comprendo, ahí estaré con un ramo de flores para
que tú visita sea amena. Me encontraras en una discordia de letras y colores,
nos escaparemos un rato para que con una
mirada me lo cuentes todo y tus manos me empujen a nuevas aventuras.
Nadie
me podrá arrebatar lo que vivimos y nos contamos, nadie tiene acceso al mundo
que con tanto esfuerzo levantamos en un mismo sentimiento, nadie hurtara ese
majestuoso privilegio de vida que trazamos con complicidad. Ahora que no estas estoy
atento de lo que pueda pasar, vigilo cada horizonte y no pierdo la alegría por
vivir. Hoy apagare la luz de mi habitación enredándome en el silencio esperando
el amanecer para ver una linda mariposa que me invite a volar.
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