Cuando cae una tormenta, cuando nos sorprende un sismo, es ahí cuando aparecen los perdidos, esos seres que no recuerdan a las personas en la cotidianidad y solo cuando los riesgos son mayúsculos. Me gustaría que supieras como me siento después de estos tres meses, pero no eres acreedor a mi confianza, quizá porque tu falta de tacto y disposición son nulas, quizá soy responsable y también tengo la opción de buscarte, pero no me da la gana, porque no me inspiras familiaridad. Entonces después de la calamidad, haces todo lo necesario para hacerte presente y te contesto lo que solicitas saber, así de simple, para que profundizar, para que darte detalles de mi aventura en esta burbuja de confusiones, informaciones y resoluciones. He sido indiferente, porque no hay recursos en los que podamos armar una balsa y andar juntos para afrontar las corrientes, cada quien ha buscado su espiritualidad, despertado su rebeldía y al final cada quien se extravía en sus divertimentos clandestinos. H...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci