Aquel pasajero se quedó dormido en ese asiento incomodo y sucio, desde que se subió actuaba extraño, se tallaba los ojos, se miraba en el reflejo del vidrio, hacia muecas, parecía desorientado, de repente lo vi quedarse dormido, sus ronquidos se escuchan de extremo a extremo y solo lo observo con la esperanza que despierte y se de cuenta que los minutos han pasado, el trayecto es largo y mi cansancio es mucho, no podre estar vigilando el actuar de ese hombre que quizá tenga que expresar sus vivencias para que su rostro cambie por completo, quizá la locura se apodero de él y se lo trago de un solo bocado, después lo escupió para ponerlo en esta realidad compleja. A mi lado va una niña como de unos ocho años, un vestido azul turquesa, una diadema morada y sus pestañas rizadas que lucen más que sus ojos verdes, también se quedó profundamente dormida, antes de eso, tarareaba aquella melodía de moda que todo mundo esta bailando, desconozco porque los jóvenes enaltecen esa desastrosa...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci