Quieres que te hable con honestidad, pero no quieres ni siquiera verme. Entonces te escribiré un par de cartas que te enviare a la antigüita y ya sabes si las abres o las dejas arrumbadas, ahí te daré mi punto de vista sobre o que me preguntaste la otra vez y te mencionare las instrucciones por si ya jamás nos volvemos a ver, necesito hagas lo que te pido y después te dirijas al punto en donde nos vimos por primera vez. En el sitio quiero que enciendas un incienso de canela y me des una explicación sensata de los trabucos que hiciste y dejaste hacer. Observes al horizonte y encuentres aquella torre con ese enorme reloj y repitas mi nombre con fuerza, quemas las cartas y después te marchas sigilosamente, es la forma en la que terminaremos el ciclo de nuestro vertiginoso vinculo. Por supuesto que yo no estaré muerto y si te vuelvo a topar en algún lugar, serás para mí una presencia desconocida y sobria que no me generara ninguna emoción. Espero que pronto te lleguen las cartas,...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci