Terminamos exhaustos después de hacer ese gran esfuerzo. Mirar como la cara se te deformaba, tus jadeos, el sudor que te corría por la frente, esa insinuación de parar, pero querer seguir, era un festín de emociones, por fin logramos este momento. No fue fácil planificarlo y ser cuidadosos para que nadie se enterara, todo comenzó por un comentario irónico y ahora estamos aquí recostados tratando de recomponernos para continuar. Poco a poco te fuiste quitando la ropa, el calor no te permitía estar quieta, mientras yo hacia mi labor, tú me dabas ánimos, pedias que no me infartara, que ya faltaba poco, pero esto parecía una sesión interminable, pero era el deseo de los dos, no teníamos alternativa, era ahora o nunca. Por eso nunca pensé en decirte que no, estabas decidida a lograr lo que comenzó como un chiste y ahora es toda una realidad, estoy sorprendido por esa capacidad de aguante y de querer más hasta decir esto fue lo ultimo y suspirar. Después de la descompensación lo ún...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci