La probabilidad de
que tus cometarios me afectan es baja y no seria la primera vez quieras defender
tus posturas clasistas y discriminatorias. Te la vives etiquetando a todo
mundo, queriendo insultar, señalando defectos y queriéndote sentir de las altas
esferas cuando sabemos la realidad en la que vives.
Cuando te conocí eras
humilde, compartido, entusiasta, creativo y te adaptabas a cualquier panorama,
ahora pides buena comida, un lugar cómodo para dormir, aire acondicionado, agua
de una marca en especifico y que persista el silencio, terminaste siendo todo
eso que criticabas, la fama te llevo a la frivolidad de los que se creen dioses,
piensas que los reconocimientos te aseguran un gran futuro, se te ha olvidado
que todo cambia de un momento a otro, ya no sabes en que malgastar el dinero
que ganas a diario, se te olvido el barrio donde creciste y comenzaste a escribir,
no has vuelto desde que obtuviste tu primer contrato en la disquera, que después
te obligo a ceder cada una de tus obras y comenzaron los alegatos, pero ya para
ese entonces estabas perdido en tus privilegios efímeros.
Hoy me citaste para
resolver el conflicto que traemos por los derechos de la musicalización de tu
ultimo álbum, no quieres doblar las manos, insistes en darme solo una parte y
lo demás quedártelo como si tu fueras el creador, cada vez que pudiste me
insultaste y tomaste mi aspecto como un estandarte para hacer de la burla algo
que te hiciera sentir superior, me llamaste negro, mugroso, aprovechado, no te
cansaste de decir que no tengo madre, ni familia y quizá eso sea verdad, pero
sabes lo que paso y es por eso me he quedado solo.
Pensaba que me veías
como un hermano, te consideraba mi única familia, crecimos juntos en aquellas
calles llenas de fango, donde la pobreza no se podía ocultar, pero ahora creo
que ni amigos seremos, no quieres firmar el acuerdo, prefieres hacerle la vida
de cuadritos a la gente y mostrarte en tus redes sociales como un gran ser
humano, pero eres un gran mentiroso, eres un miserable, eres un ser lleno de
rencor.
Recuerdo cuando cantábamos
en aquel crucero después de clases, intentábamos hacer un espectáculo digno de admiración
para los automovilistas, las monedas que ganábamos la repartíamos con igualdad
y si nos iba bien pues nos dábamos el lujo de comer golosinas sin preocuparnos
por las caries y dolores de barriga. Éramos felices y no lo sabíamos, muchas
veces llegaste a mi casa pidiéndome ayuda para esconderte, pues tus padres te exigían
más dinero y te golpeaban sin importar las consecuencias. Mi familia te amo
como no tienes una idea, pero aquel incendio se los llevo a todos, no pudieron escapar
y pues tuve que afrontar la vida como viniera, no me soltaste y me hiciste
parte de tus sueños, éramos un gran equipo, hasta que la soberbia te mordió y
te enveneno, ahora crees que nadie te merece.
Ahora me tienes
entre abogados y amenazas, la verdad no quiero pelear contigo, ya fue
suficiente, pero tampoco quiero me despojes de lo que con tanto amor hice, confié
totalmente en ti y ahora me quieres ver derrotado, acabado, no quería creerlo,
pero no tienes corazón, no queda nada de aquel chamaco bueno y justo, pero las adicciones
te tienen confundido, mal asesorado y aferrado a lo material, esto ya no es tu
sueño ahora es una pesadilla a la que me estas arrastrando con tus imprudencias
y exageraciones.
Solo recuerda aquel
crucero y todas esas tardes de risas, recuerda tus palabras y tus tantas de
ganas de sobresalir para ayudar, ya nada de eso queda, ya no te reconozco, pero
te doy gracias por lo que fuimos e hicimos juntos.
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