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Mostrando las entradas de agosto, 2026

Mi última carta.

  Siete de la mañana con un minuto. Me siento desanimado después de saber lo que piensas de mi persona cuando soy un simple desconocido, cuando te esfuerzas por no saber de mí y opinas abiertamente de mis decisiones, creo que estas acostumbrado a hacerlo con todo aquel que lo permite o simplemente te das el permiso para inmiscuirte en lo que no te importa.   No tienes que andar informando a la gente que acumulo tres separaciones, una docena de intentos por sanar, dos internamientos en el psiquiátrico, siete cambios de tratamiento, puras mentiras, me quieres dejar en ridículo y chantajearme, pero no me interesa, y por eso tengo años de no querer saber de tus malas intenciones, no quiero dirigirte la palabra, es preferible que todo sea a través de cartas y abogados. Ahora resulta que me escribes de forma personal diciéndome que firme los documentos que te hacer acreedor a los departamentos de la costa, que es la herencia que te dejo nuestro amado padrastro, que no quieres pele...

Al borde del infarto.

  Doce tacos, un agua de horchata y un delicioso flan, es mi gusto de cada domingo. De lunes a sábado las cosas no cambian mucho, entre el pan dulce y las tres tazas de café obligatorias, después la comida rica en carbohidratos y la cena es el antojo de unas quesadillas fritas o una enorme hamburguesa, es un delirio alimenticio que me ha costado mi bolsillo y salud. Tan solo peso ciento treinta kilos y es algo de lo que me siento orgulloso, mis rodillas duelen y la espalda molesta, mis jadeos al caminar han aumentado y mis bochornos son constantes, pero la comida es mi alegría, es mi motivo, es una ruta de escape para la soledad que me asfixia. Recuerdo que a los trece años después de que mi padre murió, deje la disciplina, olvide las exigencias, no regrese a la natación y mira que era un prospecto par representar a mi país en competencias internacionales, no me intereso y a mi madre tampoco, ella me consintió en todo lo que yo le pedía, las pastas, los postres, las galletas, su ...

Garabatos.

  Los gatos maúllan con insistencia, otra vez se escucha el rechinar de la escalera y no puedo moverme de este sofá maloliente. Hace dos semanas despareció la tía Celia, no es la primera vez que se extravía, sigo al pendiente de las llamadas y los reportes policiacos, estoy cansada, desesperada y no tengo respuestas. He tratado de ordenar cada rincón de la casa, pero mi alergia al polvo me tiene rendida, imagínense la cocina llena de cochambre, bichos rastreros y manchas imborrables en los azulejos, vivo entre el asco y la angustia. La soledad de mi tía se refleja en las telarañas interminables, la suciedad parece parte de la decoración, creo que desde que murió mi primo Benigno, no venía a este lugar que no es un hogar, es una pocilga. Apenas llevo dos noches aquí y quiero regresarme a mi departamento, no hay gas, ni internet, de milagro hay electricidad y línea telefónica, limpie un pedazo del jardín trasero e instale una casa de campaña para poder descansar de forma decorosa, ...

Torta de aguacate.

  La soledad me abraza mientras me preparo mi torta de aguacate, sin razón aparente comienzo a llorar y quizá los recuerdos vienen de golpe y hacen que el cuerpo reaccione, comienzo a morder el pan de forma desesperada y no paro de pensar en cada episodio bonito de mi vida y de repente suspiro como si quisiera invocar a los espíritus. Me seco un poco las lágrimas y comienzo a cantar de forma descontrolada aquella canción que significa tanto y que pocos recuerdan. Mis manos están batidas de aguacate y comienzo a lamer mis dedos en ese instante de intimidad, de clandestinidad que muchos desconocen, el llanto cede por completo y sigo mordiendo el pan dejando migajas en la mesa, en este momento no importa la forma de masticar simplemente se goza. Podría comerme varias tortitas, pero también el abuso me traería consecuencias estomacales y prefiero reservarme momentos como el que acabo de experimentar donde las emociones florecen mientras muchos se rascan sus miserias buscando justific...