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Mostrando las entradas de febrero, 2019

El mundo de los insolentes.

La insolencia tiene infinidad de promotores en este mundo y todo toma un aspecto gris y toxico. La verbena comienza cuando todos están atentos a lo que no tiene importancia dejando pasar todo aquello que tendrá un impacto considerable. Las caras largas aparecen en primer plano, desalineados, con una mueca de pocos amigos, los somnolientos están esperando el momento indicado para irse a su mejor sueño, los patéticos que siempre comentan su versión   para quedar bien, los marginados son los que encuentran la excusa para sentirse mal y los de piel delgada que al menor roce se desangran y son un mar de quejas. Cuando termina el sermón todos salen al malecón esperando   que la tormenta   los empanice con fina arena y puedan crear sus ofensas y limpiar sus heridas que no sanan porque todo el tiempo se están rascando con tal de ver sangre y sentir dolor. Los monigotes se mueven con la inercia y el sonido de las olas, no permanecen en el mismo lugar porque la labor de f...

Anzuelos.

Imagínate que estas en un día de pesca y que todo resultara magnifico, que la espera valdrá la pena. Cientos de peces van de un lado a otro disfrutando de la libertad, buscando un clima cálido donde puedan mantenerse quietos esperando continuar su viaje. De repente llegas a ese sitio paradisíaco  y preparas el anzuelo que te dará la gloria de tener un gran ejemplar y de satisfacer tu estómago. Hay quien muerde el anzuelo todo el tiempo y reacciona de forma voraz, no le importa que es lo que provoque simplemente hace una contestación conforme a sus ideas, limitaciones y perspectivas generando reflexiones, carcajadas y   dando paso al debate si es necesario. Esos anzuelos te han causado laceraciones que no sanan porque no les has dado el tiempo preciso, la inercia te invade y no te quedas callado, aunque es claro que si emites respuesta después quieres pasar desapercibido con tal de salir triunfador. Hay anzuelos que simplemente se lanzan para distraerse en el ti...

El callejón.

Vas por la vida con ese afán de condenar todo lo que te parece mal, lo que te ofende y hiere, cuando ya estas con las vísceras de fuera padeciendo de todo aquello que te hizo estallar sin que te dieras cuenta y te volvieras un disidente de lo que construiste junto a personas valiosas. Hoy te encuentras caminando por las calles de una ciudad vacía y plagada de recuerdos insólitos,   entre los escombros hay gritos impregnados pidiendo te acerques para que escuches una vez más esas razones que te hicieron un ser lúgubre y malintencionado, que solo busca la oportunidad para golpear las paredes que siguen de pie para verlas caer y disfrutar de ese instante. La maldad es aquello que no te deja ceder y despertar a la realidad que nos brinda un ciento de posibilidades para manifestar y prolongar nuestra felicidad, el rencor es algo que no percibes pero te encadena a la insaciable acción de destruir sin piedad y maldecir la compasión. Te han alcanzado las as obscuras horas que has...

Suena.

Suena a que el amor se arrastra con pereza y melancolía, quizá sea la apatía de nuestros días. Nadie te excluye del porvenir y de la grandeza leal de los momentos majestuosos que el tiempo otorga, que fácil es decir que no te toman en cuenta cuando has dado pauta con pequeñas raciones de fanfarronería y soberbia, y sin querer has dado la vuelta a lo que parecía prospero. En ocasiones se quieren esquivar los argumentos tangibles con tal de salir victoriosos, pero el error queda grabado en la memoria como si se anduviera en la arena. La vida pasa sin cesar, la vida es una prueba para saber qué tan grandes o pequeños somos. Hemos realizado un sinfín de travesías y estas quedan ahí para la posteridad con una finalidad inimaginable. Nuestras batallas internas en ocasiones son muchas y queremos apagarlas sembrando aquellas semillas de maldad, que al final resultan ser infértiles porque todo es claro bajo estos rayos de sol que nos amenizan y nos dan la oportunidad de posar para una...