Un postre imaginario.
Me haces esperar horas y llegas con ese gesto desencajado, al parecer no querías
venir y ahora tengo que soportar tus groserías, ya no se si hacerte la propuesta,
mejor te invitare un café y te contare mi última desilusión, la verdad no me
interesa compartir y hacerte parte de mi sueño cuando has demostrado que no
tienes empatía por lo que he luchado.
Sabes muy bien por todo lo que he pasado y solo te muestras amable cuando
necesitas ayuda, requieres dinero o quieres desahogarte de una forma imparable,
eres cruel, eres un rufián que todo acomoda a su conveniencia, eres de aquellos
que no tienen sensibilidad y armonía, solo quieres brillar, tener la razón y no
permites que nadie te de sugerencias. Mejor desaparezco, causo tu angustia y te
dejo con un sinfín de preguntas, ya no quiero que pertenezcas a mi proyecto de
vida, pensé en ti para que invirtieras y me dieras consejos, pero mejor tomare
el riesgo solo, terminare este año con la decisión de romper nuestra amistad y
soltarte, no puedo mantener un vínculo con un manipulador, obsesivo, caótico, presumido y farsante, no quieres que los que
te rodean sientan felicidad, buscas a toda costa arrebatar alegría y hundir en
tristeza lo que parece tener un camino esperanzador.
No me había dado cuanta de tus tantas complejidades, quizá porque te quería,
pero ahora que llegas con esa mueca y me saludas de forma altanera, entiendo que
eres parte de una barbarie que va derribando manifiestos de bondad y permite
que lo negativo siempre cuaje, debí descubrirlo antes, pero accedí a que me
ayudaras en otras cuestiones, mismas que terminaron en una perdida, la energía que
cargas es pesada y destructiva, no eres amigo, eres un malhechor que se pone el
disfraz de compasivo y buen corazón, pero eres un artefacto del universo que
tiene como finalidad destruir de manera dolorosa y sistemática.
Algunas veces me contaron que te andabas diciendo que yo era un ramillete
de defectos, pero no lo creí, entendía que nos querían ver separados, que a la
gente no le gustaba la honestidad con la que nos manejábamos, pero todo eso era
cierto, hoy lo comprobé y no dude. Eres tan hostil como aquella civilización
que según algún día corromperá el planeta tierra, eres un trago amargo, eres una
comezón interminable, eres una transa en vías de expansión. Es increíble que no
percate de tus estrategias, deje que muchas veces nublaras mi camino, me dieras
advertencias que no eran verdaderas y así te apoderaste de mis pensamientos. Que ruin, que gran actor, es admirable como me
hiciste creer que eres generoso y experimentado, pero fuiste un ser inmaduro y
poco reflexivo. Hoy te quedaras solo, sin cobijo, sin esa protección que te
respaldaba con palabras valiosas y verdaderas.
Será la ultima vez que nos volveremos a ver, marca en el calendario esta
fecha, admito que me equivoque y confíe en ti, que no estás dispuesto a apoyarme
y que quieres que no avance, ese complejo de inferioridad te dejara sin motivos
para lograr hacer relaciones sanas, tus ideas de que todos son traicioneros te
arrancaran los cimientos que te balancean cono si todo el tiempo un sismo te
perturbara. Hoy por enésima vez llegaste tarde y eso ya no lo pasare por alto,
realmente me abriste los ojos e hiciste que rompiera con esa imagen gentil que tenía
hacia tu persona.
No queda nada que salve nuestra a amistad, no quiero quedarme, esta vez me iré
lejos para que hables con provecho, para que te crean y te sientas herido, para
que te sientas triunfador con base a todas tus mentiras, te digo adiós devolviéndote
la grosería como si fuera un postre imaginario como tus buenos deseos.
Comentarios
Publicar un comentario