Callado.
Me quedo callado
ante el hermoso impacto que provocas, me paralizo ante lo que percibo y me
arrojo al tobogán de sensaciones puntuales. Las interrogantes rondan por cada uno de los argumentos y solo diré que comenzaste a brillar en un punto que en
su momento era lejano, que desde la primera vez moviste algunos colores de mi
lienzo y desde ahí el silencio se prolongo porque las circunstancias no eran las
propicias. Quiero encontrar el camino idóneo para expresar lo que sucede en mi
ser, lo he hecho en algunas ocasiones, pero la energía es demasiada, es una frecuencia
que se encuentra en los pensamientos inmediatos de cada día.
Quisiera que las
preguntas me acecharan y contestaria una a una, quisiera que supieras que mi prioridad
es el bien, es procurar la sensatez, la plenitud en cada una de mis acciones,
el tener las puertas abiertas para que me conozcas, el evitar precipitarme, el
ser un aliado de la claridad, quisiera explicar mi locura en tan solo un párrafo,
pero es imposible. Requiero seguir apegado a la paciencia y ser partidario de
la contemplación, quiero que todo fluya por una línea de elocuencia, dejarnos
llevar en lo posible por los sentidos que en ocasiones se desbordan, quizá las
miradas digan mucho, pero las palabras podrían decir más. Hoy quiero que la
transparencia nos saque de aquellos agujeros, nos arrebate la razón, nos ponga
frente a frente, nos guíe por la cordura que cautiva el trayecto de la
gentileza que traspiramos sin darnos cuenta, que nos de la oportunidad de
reconocernos, que perdamos el miedo, que nos dejemos de complicaciones y nos
concentremos en el presente.
No es un simple
deseo, no es una petición para que haya un milagro, es la realidad que de forma
consciente hemos creado. Tampoco estoy aquí para forzar u obligar, estoy aquí para
absorber lo que el destino tiene preparado, estoy en este sitio para conectar
con la sinceridad que nos merecemos, porque el tiempo ha formado una estima, un
vínculo de aprecio que se comparte con el corazón. Cuando hablo a solas caigo
en el encanto de las virtudes que veo, comprendo que nadie es perfecto, pero
eso es algo que tenemos claro, mis monólogos son largos y atrevidos, es una
catedra que me mantiene en una atmosfera alejada de lo negativo.
Me he quedado
callado, porque haces que tiemble y desgarras el equilibrio con un mínimo movimiento.
En verdad quiero conocerte y recorrer tu presencia con sutileza, quiero que no
haya obstáculos, que los titubeos huyan de los escenarios, que nos convirtamos
en receptores de las señales energéticas que nos permiten construir nuestros
mundos, que seamos libres en cada una de las acciones mutuas y que corramos por
el campo fértil de frutos palpables.
Hasta el momento
estoy callado, pero sé que habrá un impulso que me haga despertar y sacudir toda
mi estructura, me pondré a pensar por un buen rato y después recorreré cada sendero,
estaré en un estado de reposo alerta, volveré para esperar aquellos actos de verborrea
donde participemos en un debate contundente y al final seremos uno en un
espiral de tenacidad insostenible. Ahí estaremos dando vueltas, resolviendo los
dilemas, percatarnos de que estamos hechos, saber nuestros nombres al revés y
al derecho, rompiendo los prejuicios y suposiciones, explorando con plenitud cada
territorio, improvisando con soltura y recobrando la verdad de todo aquello que
guardamos en un cajón.
Las dudas han
quedado excluidas de esta historia, las calamidades no tienen lugar, las manifestaciones
de bondad van brotando, son esos motivos que nos harán hablar hasta con un sencillo
parpadeo, porque gritaremos lo que somos.
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