La bondad que se desborda.
Se siente mucha bondad en los alrededores y eso golpetea bruscamente mi
sentido de permanecer quieto, todos sonríen, quieren celebrar, quieren hacer un
festín con las horas de su esfuerzo, quieren organizar cuando no tienen la dedicación
de hacerlo, desean reunir a todos para tener seguridad de que las cosas están bien,
vaya que bonita época de sofisticación emocional que hace de las suyas en toda
personalidad, que celebración tan especial cuando todos están enfocados en su teléfono
celular esperando a que las horas pasen, muchos otros no dejan de mover la quijada
y así se van as horas de generosa convivencia, poca platica interesante y
muchos monosílabos, quizá a la mayoría no le interesa estar aquí, pero por tradición
se cumplen ciertos requisitos para tener un ambiente grato y fraternal.
Mira que les puedo decir que en estos últimos años he aprendido a valorar
la vida de una forma extraordinaria, reafirmando que decir que no es muy válido
cuando aquello no será de corazón, a disfrutar mi tiempo como se me plazca la
gana, teniendo muy claro el amor por la familia, por la pareja, por el quehacer
diario, por el sentirse en libertad con uno mismo, por establecer una conexión real,
por saber que todo es temporal y saber que las personas actúan de tal o cual
manera porque tiene una historia de vida y quizá hay muchos puntos que no han
querido cambiar, porque así están cómodos.
Entonces aquellos cuentos del estatus, de la posición, de la superioridad
es un tema que me aburre y tensa cuando alguien cercano lo aplica, me causa reflexión
para comprender que las personas tienen mucho que trabajar y procesar, que quizá
no tienen idea que la felicidad es un camino y es por ello por lo que les gusta
complicar sus vínculos de todo índole y recurren a mascaras. Se justifican en
magia, en astros, en cosas que quizá son ambiguas, pero es parte de sus atajos,
de sus complejidades, pero es mejor entender de alguna forma que todos somos energía
y simplemente hay que encontrar el cómo queremos manifestarnos para dar una maravillosa
versión de lo que somos.
No hay que negarnos a los rituales, horóscopos, numerología y todo aquello
que existe, pero debemos ser conscientes que hay cuestiones que podemos
cambiar, que depende de nosotros que vayan de mejor manera, entonces no ignoremos
nuestro potencial para trabajar en nuestro interior y de una vez derribar lo
que no suma, al final lo que te llevas son tus acciones y consecuencias, no hay
más que te pertenezca.
Pues gocemos de la bondad que se desborda, seamos parte de la dicha de
llegar hasta aquí, de analizar nuestro trayecto y reconocer lo que no se ha cumplido,
renovemos los propósitos y enfoquémonos en la tener paz y certeza. No titubees,
no tengas miedo, tampoco vivas con paranoia, se perdonar de verdad y no hagas
las cosas a medias, no te consumas reviviendo el pasado, no arruines el
presente pensando en el futuro, no calles tus sentimientos, no te quedes
pensando que vendrán tiempos mejores cuando quizá estas viviendo algo esplendoroso,
no sabes cuando será la ultima vez de algo entonces vive con amor y paciencia y
si te encuentras en una atmosfera abrumadora, presunciosa, exagerada encuentra
el mensaje y saca hermosas conclusiones para no ser como aquellos que solo se
la viven entre armaduras y hartazgos.
No me interesa saber si traes un teléfono de última generación, lo que me
importa es que traes en la mente, como tratas a la gente y que perspectivas son
las que te mueven, eso también te debería de remover y sacudir antes de que la
media noche nos alcance y las campanadas suenen.
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