Ego con patas.
Fue una noche implacable. Mis pensamientos terminaban una
y otra vez en el deseo genuino de calmar mis instintos, mis ideas precipitadas y
mis cuestionamientos hirientes, no estabas ahí para escucharme y darme la oportunidad
de rendirme ante tus ojos llenos de melancolía, te habías ido desde hace horas
y la frustración por entonar una vez más esa canción que nos involucraba a los
dos en una historia se había distorsionado con absurdos reclamos. Te vengaste
de una manera ventajosa y entiendo el rencor después de adjudicarme tus
proyectos y darme todos los créditos, te humillé ante nuestros colegas y después
te enteraste de que ya no eras parte de mi vida, pues me envolví en un triángulo
de perversión e insensatez con la persona que no era la correcta, enfureciste y
montaste el espectáculo que ahora me tiene acabado, destruido, al borde de
tomar una decisión fatal.
Te suplique perdón, pero no quisiste escucharme, solo me
gritabas y me deseabas todas las desgracias que se te ocurrían, llamaste a la policía
para decir que estaba allanando el lugar que fue nuestro hogar, prendiste la
alarma vecinal y encendiste mi sofá favorito, me dejaste encerrado, como pude apague el
fuego y ahora los bomberos intentan rescatarme, no pensé que fueras capaz de
esta calamidad, pero soy el responsable de tu proceder, yo desperté esos
monstruos, yo fui el que ambicionó un futuro sin ti y resulto de una manera grotesca.
Llame a mi madre para decirle lo que había pasado, de
inmediato me colgó, no se que tanto le contaste, que es mentira y que es
verdad, no era para tanto, lo pudiste arreglar de una manera pacífica, pero el
lado horrendo se apodero de tu cabeza y me tienes despedazado, que estúpido soy,
te traicione de una manera cruel y no tengo manera de reparar todo lo que
acontece, quiero saltar al vacío y terminar con esta historia de siniestros. No
tengo salvación, ya no tengo remedio, solo quiero salir de esta pesadilla e
intentar calmar la vergüenza que me quema y hiere, se que no te volveré a ver, cerraste
este episodio de una manera magistral, reconozco que pensé no te darías cuenta
de mis malos manejos, pero vivimos en un mundo de competencia e inmediatez.
Mañana a primera hora tendrás todo lo que te pertenece. No
peleare ni un milímetro de todo lo que construimos juntos, renunciare a mis
aventuras y me iré lejos, por el momento no quiero saber del mundo. Soy un desgraciado
y acepto las consecuencia de mi torpe osadía, realmente no soy autor de mi próximo
libro, eres tú la creadora, pero siempre te menosprecie aunque eres una
magnifica escritora, pero en mi afán de mantenerme en la lista de los mas vendidos,
se me hizo buena idea registrar tus cuentos a mi nombre y alguien se percató,
alguien más sabia de tu obra y es ahí donde la catástrofe comenzó.
Lamento lo ocurrido, no tengo una explicación que cure el
daño, lo único que me queda es irme a Buenos Aires a visitar a mis hermanas y
tratar de comprender esta ambición descontrolada. Espero que tengas éxito y que
este escándalo en el gremio no te cause dolores de cabeza y sepas inmiscuirte para
que llegar a la cima que pocos alcanzamos, mi arrogancia me tiene acalambrado y
desahuciado, me tiene en los huesos. El humo a perpetrado en mis pulmones es
muy poco castigo para lo que te hice, solo quiero que sepas que te amo y que al
recuperarme enfrentare las cosas legales y me iré a Sudamérica a terminar mis días
y pensar en un buen seudónimo para escribir le historia de un ego con patas.
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