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Mostrando las entradas de mayo, 2016

Situación incómoda.

Es una tarde tranquila que me invita a pensar que será de este parque en unos cuantos años cuando yo comience a observar cómo se acerca la vejez. Mi prójimo tiene derecho hacer de su vida un papalote  y no debería pensar que su actuar  me  incomoda cuando realmente hay cosas importantes que resolver, hay cosas que atender en primera instancia, hay cosas que corregir en este momento. No podemos decir que vamos a cambiar cuando algo nos duele o nos lastima el alma y después se nos olvide   para retomar el paso por el camino de siempre. Cuando realmente algo cala, te sientes triste, no conectas con la realidad y por lo tanto no defines rumbo puedes llorar, gritar, alejarte, mantenerte de mal humor y por lo tanto esto te obliga a entrar en una reflexión de la lección para que   ese estado de ánimo muera y no regrese, eso pasa en la mayoría de las ocasiones y cuando eso realmente no sucede tomamos una actitud a la defensiva y decimos improperios   o just...

Siempre seremos los malos.

Eres el artífice de esta construcción sin precedentes y no   debes caer en esas palabras que endulzan el camino de una rebeldía sin argumentos. Despiertas con la resaca de días complicados y quieres quedarte ahí entre las sabanas y las almohadas que parece te sujetan para que no veas la realidad inevitable, te sientes extraviado en una burbuja contaminada de decisiones precipitadas y de una molestia llamada tristeza. Después de que decidieras jugar en aquella destreza que te dejo una derrota y estas enfadado porque las cosas no salen como quisieras y quieres azotar puertas para que estas no se abran jamás. El arte de la transformación esta en ese bostezo que parece minúsculo   pero importante para que te des cuenta que estas vivo y que tienes oportunidades genuinas para estar feliz, no veas los cambios como sucesos negativos, no huyas de la transformación, no te quejes con el afán de victimizarte, analiza y encontraras los rasgos buenos que te llenaran de alegría...

En busca de una reina.

Las inundaciones han hecho estragos en este mundo de tinta y personajes fallidos desmembrados por la ignorancia que impone un exuberante televisor. Érase una vez un rey soberbio y testarudo que era robado por aquel que se creía héroe entre tormentas de arena y lluvias esporádicas, existía un ermitaño que escondía sus miedos en vasijas y su terquedad lo dejaba ciego ante la desoladora historia que estaba ausente de encanto. En un territorio custodiado por los cadetes de la no razón y la pesadumbre de las acciones, solo había caminos truncados al reino que lo hacía inaccesible. Al reino solo podían entrar los que tenían la clave y eran examinados hasta el último rincón de su conciencia pues aquel   lugar había sido despojado poco a poco de sus riquezas y hasta las bandejas de plata habían desaparecido pues aquel rey estaba acostumbrado a servir todo en vajillas de plata y ahora no tenía ni una sola. El ermitaño vivía en la colina más cercana al castillo y él anhelaba con...

Para que me la recuerdes.

Aquel   ser que nos ilumina en los caminos sinuosos de lo que conocemos como vida y que por ninguna circunstancia abandona se le conoce como madre. Mira esta ciudad llena de farolas fundidas y de obscuros atajos, observa cuantas personas caminan con indiferencia, cuantos lloran en silencio, cuantos corren porque tienen temor a la lluvia, cuántos son hijos   que carecen de sentido y no saben qué hacer con tanta libertad. Me tropiezo entre los recuerdos de la infancia y a mi mente viene esa imagen de como una jovencita fastidiada del llanto de su hijo lo arroja a la tina de agua fría queriendo romper todas sus frustraciones y el llanto no se detiene y la contagia pidiendo perdón después del cruel hecho. ¿Dónde quedo la mujer que me pario?, quizá este comiendo rebanadas de amor mientras la guerra   es constante en la esencia de sus hijos, me imagino que está reuniendo un ejército de excusas para disuadir el interrogatorio interminable que la madrugada todos los d...

El coleccionista de besos.

No busques la felicidad de puerta en puerta, de cama en cama, de café en café, que no te das cuenta que tu felicidad esta en cada parte de tu ser. Hay quien tiene la suficiente tranquilidad en todos los sentidos, una buena salud, un excelente trabajo, una familia unida, amistades sinceras, tiempo valioso pero del corazón están fracturados creen tener huecos que se deben de rellenar con lo que esté pasando en ese momento por sus vidas y quizá no es la mejor manera de atrapar seguridad y felicidad pero es un método eficiente para saciar ese lapso ya invadido por la ansiedad. No hay que quedarse con las ganas de nada, lo que tenga que doler pues que duela, lo que tenga que nacer así de simple que crezca y lo que tenga que ser pues que sea, pero no con el costo de dejarnos lastimados y después sentirnos arrepentidos al punto de pedir perdón, este episodio lo podemos evitar con hacer las cosas de la manera correcta pero si las circunstancias son adversas uno debe de confrontar...