En aquel espejo roto me he peinado durante siete meses, no me ha importado cambiarlo, así como tampoco me interesa saber quién ha obtenido el reconocimiento por ser el empleado del mes, prefiero hacer mi trabajo, acomodar un ciento de artículos, mantener silencio, escuchar las platicas bobas de mis compañeros y salir corriendo para desprenderme de esa mala energía que me atrofia. Me he convertido en un ser gris, que solo piensa en despojarse de la ropa y andar desnudo por aquella habitación que rento, poner a todo volumen esas canciones ochenteras que hacen recordar mi infancia y comer sopas instantáneas, es una rutina que no se rompe y me hace muy feliz. No acepto invitaciones a salir, ya no estoy para eso, estoy cansado de contar mi vida y reavivar cada tragedia, de escuchar tonterías de la vida de alguien que no tiene idea de que es el hambre y la soledad, no quiero desperdiciar mi tiempo en seres que no tienen la sensibilidad para profundizar en temas importantes. Estoy h...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci