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Mostrando las entradas de enero, 2016

Tonta oquedad.

Parecía que todo se desvanecía mientras aquella boca gesticulaba palabras que yo no comprendía por mi nivel de estrés.   Aquellos huecos eran interminables unos eran más profundos que otros, estaba en proceso de rellenarlos con todo aquello que se pudiera pero estaba destrozado y no tenía la coordinación necesaria para hacerlo. Mi coraje estaba provocándome una congestión de pensamientos negativos mezclados con lo que mis ojos percibían y no creían.   Trataba de conquistar lo que alguna vez fue mío y cultive con un silencio que me evocaba al todo por el nada, veía perfección cuando esta no existe ni en la naturaleza, corría para ver un nuevo atardecer junto a la libertad sin tapujos. Hoy mis pies y manos están colapsados por caminar un sendero con respuestas repletas de ilusiones y por aferrarme a los trozos de lo que fue mi inmensa embarcación donde todo era festivo, sereno y verdadero.   De repente un iceberg destruyo tan inimaginable aventura y me dejo...

El reporte del clima.

El invierno parece nos trae sorpresas y nos hace apreciar que todo ha cambiado. Cuando existe distancia entre las personas por alguna circunstancia y el tiempo las vuelve a juntar, es difícil pensar que las cosas serán igual eso no es posible ni aquí ni en china. La distancia nos puede convertir en ángeles o demonios es un volado pero también es una decisión de quien pretende estancarse o crecer. En definitiva las personas maduramos con el tiempo y cuando nos alejamos y de repente regresamos ya no somos los mismos porque en ese tiempo hubo cuestiones que nos hicieron transformarnos y poner claridad a espacios oscuros. No podemos obligar a nadie a que las cosa sean como antes eso sería absurdo para nuestro presente, si la vida te da la oportunidad de encontrarte con alguien o de estar en una   situación, que esperas para edificar lazos de cortesía, entendimiento y amabilidad, siendo conscientes que el pasado eso es, pero si no sea superado lo que fue pues estarás coci...

El jardinero.

Aquella música sobrevive en mi recuerdo que se reseca cada vez que abro las ventanas para tomar aire fresco. Alguien dijo lo siguiente: Mis lágrimas deben llevar el peso de todo aquello que he enredado a base de mis tantas decisiones y tendré que ser el jardinero que corte la hiedra que ya no me deja ver los rayos del sol y hare de este terreno algo que me dé frutos inolvidables. Efectivamente hay situaciones que el tiempo debe de erosionar para dar vida a nuevas formas y comprender a la tempestad como una prueba superable y alentadora para seguir conservando la armonía. Si ella viviera las cosas seguirían intactas porque tenía el poder de mediar las aguas que estaban en contra y dejaba fluir las que tenían que marcharse al son de inercia habitual, ella tenía la fórmula perfecta para decir las cosas de forma profunda pero cierta, su cariño era protagonista en el corazón de tanta gente y era generosa ayudaba al millonario en miseria y al miserable en hipocresía, era u...

Adios.

De repente tuve que decir adiós para abrir aquella puerta que se encontraba en la penumbra. Todas esos momentos quedaron en un libro imaginario y solo se escribieron los gratos, los que fueron amargos se disolvieron por el caño que es tan real como mi efímero sufrir, doce campanadas sonaron y las uvas parecieron una mordaza en mi boca para no recordarle la madre a tantos personajes que hoy están de sobra. La noche vieja se había terminado y todo se moría con la pirotecnia y las risas que sentenciaban algo mejor. Las maletas de mi viejo YO estaban retacadas de tanto miedo y preocupación que las mande por mensajería al punto más lejano de mi mundo, mi ropero se quedó con lo indispensable, mis cajones estaban limpios dije adiós a mis colecciones sin sentido.   No me reclamare nada, me criticare todo, toda prueba tendrá que ser superada, nadie podrá detener mis intenciones de hacer diferencia. El año nuevo me dio el poder de decidir y saber qué es lo que vendrá, q...