Mis tantos logros hoy están reemplazados en la alacena por cuanto antojo mi cuerpo me pide, hoy mis sueños se han convertido en golosinas, hoy ya no juzgo que es lo que me llevo a la boca, después de dedicar dos décadas de mi vida a la belleza que todos desean y la mayoría no se sacrifica por tenerla. Hoy mis citas no son con fotógrafos, expertos en la moda o periodistas dedicados a lo que pasa en las pasarelas, hoy mi tiempo se cubre entre especialistas de la medicina que intentan bajar los números de la admirable bascula que me carga sin ningún temor y me grita con la razón que a mi me falto en estos últimos tiempos la pesada realidad que hoy es tajante. Me dedique a verme bien pero no me ocupe de sentirme bien, Me encargue de ser reconocida y de no importar que sacrificios tenía que hacer para sobresalir ante los demás, aprendí a ejercer el hambre por convicción y jamás me puse a reflexionar en el fondo de la acción. Hoy mírame ...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci