De repente estas en un torrente de valentía que te expulsa al exterior, has quedado fuera de lo que era un núcleo de ideas seductoras, desgarradoras y arriesgadas, ahora solo ves el asfalto lleno de pesares y de historias inconclusas. Ya no eres parte de aquel telar que se construía con enjundia y con audacia, dejaste de perseverar en el tiempo de los silencios creativos y en ocasiones incomodos, sigues siendo una partícula que vaga por las diferencias del pensamiento y el ocio que un tanto de lunáticos alimenta con tal de permanecer en un eco interminable. El abrumador amanecer obliga a que la gente se quede inmóvil, que sus sentimientos no cambien y que sus pensamientos se queden en la órbita de lo negativo, buscando siempre la pelea, la discordia, el arrebato que divide, la locura que se queda como señal de que las cosas irán por un caos, esa mirada perdida, ojerosa, solo trasmite una pesadez insostenible, un camino trunco, un sueño pasivo y un indecoroso suspiro. Te encuent...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci