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Mostrando las entradas de enero, 2024

La quemazón.

  La bonita reunión en donde todos ponen su mejor sonrisa y se manifiestan de una forma ejemplar, es el día en que se dispersan los rumores de un posible futuro incierto mientras las carcajadas no se hacen esperar al primer mal chascarrillo. Los vestidos de gala lucen y los trajes recién planchados se mueven al son de esos cuerpos cansados de ilusiones improvisadas por mentes que solo piensan en el sonido de las monedas. Todos siguen sonriendo con tal de remover esperanzas y solemnes palabras que hagan engordar al ego de una manera estratosférica y los aplausos resuenen en aquel salón gélido y viejo. Muchos comenzaran a susurrar y otros intentaran lidiar con la pesadez del discurso repetitivo, serán minutos envueltos en tedio y confusión, serán horas en donde las propuestas se centrarán en una hoguera y un ruido incomodo, los soldados comenzarán a caer con tal de comer un poco y beber de manera magistral. El aburrimiento estará presente y los rostros se deformarán al punto de no ...

Mentada de madre.

  En la orilla del riachuelo observo como los pensamientos se aceleran al evaluar las sorpresas del destino, en esos pequeños impactos que dejan grandes abolladuras en las buenas intenciones, en esas pulsos que se distorsionan al escuchar las canciones que tanto motivaban la existencia, no tengo reclamos, ni guardo rencor, no tengo motivos para maldecir, tampoco se me ocurre manifestar mis inquietudes en estas horas grises. Me hundo en la quietud de las dudas que resaltan como si fueran renacuajos queriendo escapar de la simpatía infantil de un domingo por la mañana, mis pestañas rechinan cada vez que me limpio una lagrima pasajera, todos se han quedado con cara de asombro al saber lo ocurrido, como si fuera una especie de sacudida digna de consagrar como una lección que todos deberíamos repetirnos cada vez que abrimos los ojos, pero el sentir es temporal, todos volverán a sus trincheras esperando el siguiente bombardeo de palabras altisonantes y arrogancia extrema, quieren segui...

Intermitencia que parece turbulencia.

  Las lágrimas son interminables y una docena de voces quieren darte palabras de aliento como si se tratara de comer un postre, de dar un sorbo al café amargo que te hace reaccionar en las mañanas conflictuadas, no es fácil comprender que es lo que está pasando, todavía no caigo en la realidad que golpetea con ímpetu las ideas contrariadas, no me resignare tan fácil, no podre aceptar esta sorpresa ingrata que sabotea la tranquilidad que he cuidado con recelo y generosidad. Que difícil es salir de casa y regresar al momento en que todo se transformó, que intensidad de agresividad hay en los cuestionamientos que no paran y estorban para que haya comunicación plena. Que truculenta es la inercia de la vida, que te despoja de la serenidad y te lleva al escenario donde las debilidades son inmensas y estallan sin compasión. No entenderás mi dolor, porque eres egoísta, eres de los que reprocha y reclama, de los que se la piensa dos veces antes de compadecerse, de los que sienten que el m...

Reiniciar.

  Te tiembla la voz y no sabes como expresar lo que realmente no sientes, pero en el fondo algo te catapulta para decir un mensaje que carece de credibilidad, sabes que las energías se están renovando que es momento de reiniciar y emprender un nuevo camino, es momento para dejar toda la discordia y el borlote, llego la hora de enfundarte en una lista amplia de objetivos y razones para empezar la travesía que por días has venido planificando, sacudes las ideas y caminas de forma apresurada, quieres huir del desorden y de la muchedumbre que solo cuchichea. Tus lagrimas son notorias, porque comprendes todo lo que hiciste, te creíste astuto y resulto que las coordenadas no fueron las correctas, las palabras provocaron disgusto y las acciones simplemente de dejaron a la deriva, quieres irte lejos, perderte y entablar una larga charla con la vieja libreta que guarda tus secretos inapropiados, tus malabares mal dados, tus consejos inexplicables y tus ingratos instantes de desamor, quier...