Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de diciembre, 2016

No dejes que tu vida caduque.

No has descubierto el hilo negro y realmente estas consiente de aquella frase: “Toda acción tiene una reacción”. El tiempo hace que las situaciones caduquen y que no tengan importancia y eso puede ser beneficioso para el bienestar de las partes involucradas siempre y cuando no haya infinidad de versiones que confundan y que no dejen las cosas claras. El pasado mes de julio viví un enredo de teorías respecto a una situación que mantendré resguardada  por los siglos de los siglos aunque quien me la contó  crea que ya la confesé y está sumamente ofendida pero yo no tengo la culpa de que un comentario repentino lo haya trasladado al escenario más patético. Cuando el reclamo llego no sabía de estaba sucediendo y no me exalté porque estaba seguro que mi sentido de confiabilidad estaba intacto y cuando escuche la otra versión solo daba gracias a mi silencio y me entristecía por lo crédula que resulto ser la persona que me reclamo poniéndome como un monstruo indiscreto. Afort...

Con quien sí.

Los fragmentos de mí pasado son esas luces que ahora me iluminan para disfrutar del presente. El mejor regalo que puedo gozar en esta época es de mi familia de sangre y la que he elegido con esa satisfacción de vivir grandes momentos. Gracias a los todos los que comparten su esencia y gracias   a los que no están de esta manera nos evitamos malos ratos, malos entendidos y disgustos sin razón. He reflexionado y mi lista se ha reducido a personas que me aman, me aceptan, son directos y francos,   me alientan a crecer, me abrazan con fuerza, me hacen sentir bien y no cuestionan   mis locuras. Me quedo con una frase fundamental: “No tenemos la obligación con nadie” pero esto solo es aplicable con aquellas personas que no son reciprocas y que buscan su beneficio sin tener costos. Uno se debe de dar cuenta con quien sí y con quien no, no podemos entrar en un mundo de contradicciones cuando ya tenemos situaciones que resolver, no podemos ser arrastrados por mentes que es...

El valle en el cual los oasis no existen.

Implacables fieras se sueltan cuando la comida ronda en un espacio que en apariencia es desértico. Son esos títeres que se mueven de forma sutil y brusca cuando el espectáculo comienza en  espera de un aplauso unánime y ensordecedor.  En definitiva estamos en una bola de nieve que arrasa con todo. Los predicadores andan sueltos contando historias que de alguna forma son farsas porque la realidad nos demuestra lo contrario, esos soñadores que se levantan todas las mañanas con una sonrisa única, un cuerpo erguido y con un ímpetu indiscutible debe ser muy fuerte para soportar esas palmadas que se convertirán en demoledores golpes porque toda esa palabrería al paso de los días serán fantasmas que solo asusten a la razón de aquel que creyó en un mundo de infinitas alegrías sin prever las caídas. La Fe en el sentido humano debe movernos hacia donde nos percatamos habrá abundancia, serenidad, bienestar, esa inexplicable sensación nos debe llevar a encontrar las respuestas si...

La vida es sabia.

Tiempos de muros y paredes inquebrantables. Algunos se aíslan por circunstancias egoístas y otros porque se convierten en víctimas de las cuestiones   que crean. Quiero terminar de forma grata este año, quiero estar en paz, por eso quiero expresar todo lo que pienso a detalle y con cierto arrebato. Ha sido un año con retos muy pronunciados y de alguna forma los hemos superado sin tanta complicación. En verdad que este año reafirme que la desgracia, las angustias, las molestias, los enredos   siempre son resultado de la actitud con la que tomemos las situaciones y observe como individuos prefieren desatar una guerra sin importar las consecuencias. Han sido trecientos y tantos días de muchas vivencias indescriptibles que me dejan satisfecho y me dejan un aprendizaje increíble. Mis verdaderos amigos siguen en esa lista reducida pero valiosa, una lista en donde he intentado agregar personas pero creo no será posible ya que concluyo que la calidad vale más que la cant...