La vida es sabia.


Tiempos de muros y paredes inquebrantables. Algunos se aíslan por circunstancias egoístas y otros porque se convierten en víctimas de las cuestiones  que crean.

Quiero terminar de forma grata este año, quiero estar en paz, por eso quiero expresar todo lo que pienso a detalle y con cierto arrebato. Ha sido un año con retos muy pronunciados y de alguna forma los hemos superado sin tanta complicación.

En verdad que este año reafirme que la desgracia, las angustias, las molestias, los enredos  siempre son resultado de la actitud con la que tomemos las situaciones y observe como individuos prefieren desatar una guerra sin importar las consecuencias. Han sido trecientos y tantos días de muchas vivencias indescriptibles que me dejan satisfecho y me dejan un aprendizaje increíble. Mis verdaderos amigos siguen en esa lista reducida pero valiosa, una lista en donde he intentado agregar personas pero creo no será posible ya que concluyo que la calidad vale más que la cantidad. Mi hermosa familia sigue de pie como un roble, sigue sonriendo y  me brinda el apoyo necesario para perdurar en esta realidad irremplazable, somos lo que debemos ser aunque deberíamos ser más. Me encanta saber que la vida es sabia y que te da respuestas claras con argumentos sólidos.

Antes buscaba las contestaciones hasta por debajo de las piedras pero ahora me relajo y no dejo que mis emociones exploten y se muevan al son que los demás quieren. Evito discusiones sin sentido y sin remedio tengo que ignorar aquello que no me hace crecer. No guardo rencores porque siempre habrá quien se alimente de ellos, no quiero tener la palabra odio en mi vocabulario porque siento que eso no me dejara  avanzar. Habrá cambios significativos en los próximos meses si así lo decido porque deseo seguir creciendo sin miedos y sin dudas, decreto cosas maravillosas y quiero estar con la mente despejada.

Espero quien este leyendo se renueve en los próximos días y  se sienta feliz por lo que en este momento está sucediendo en su entorno, regalen abrazos, digan palabras que nazcan desde el corazón, convoquen a la convivencia, no se resistan al cambio, sean la diferencia, hay que reconocer cuando nos equivocamos, manifestemos nuestro sentido del humor, respetemos las decisiones de los demás, proyectemos lo mejor de nosotros en acciones.

Tantas desgracias que pasan en el mundo para que nosotros engrosemos esa estadística reitero involucrémonos en un cambio de pensamiento y de hechos. Espero que en esta época no sean parte de la enorme hipocresía que camina acechando los buenos sentimientos,  si quieren expresar algo que sea con sinceridad. No sean parte del consumismo que nos invade por todos lados encuentren la esencia de la época y descubran ese amor que cargan en su alma.

Todos aquellos que levantan muros, que actúan tomando como referencia su conveniencia deberían sentarse y analizar sus actitudes para enmendar, conciliar y encontrar solución. Los seres humanos somos contradictorios pero no somos eternos. Dejemos en claro que tanto podemos lograr con nuestras capacidades y que las debilidades en un futuro sean puntos de grandeza.

Como les decía ha sido un año de enseñanzas, de darnos cuenta con quien se cuenta y con quien no, un año donde los obstáculos nos hicieron ser disciplinados, donde comprendimos que un caos siempre se deben escuchar las dos versiones, donde los lazos solidos seguirán intactos. Gracias a todos los involucrados en esta historia, la han enriquecido y la han hecho interesante espero que para el próximo año les vaya de maravilla y corrijan lo que no cuadra para que se sientan libres porque si a ti te va bien sin duda a mi también.

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