Unas horas de paz. Así transcurrieron los días para entender cual es el punto de quiebre de toda esta introspección, los ojos fijos en aquel punto misterioso que resuena en la mente y ese silencio profundo que solo se traducía en lágrimas. En ocasiones no queremos entender la vida por simple indiferencia y por un racimo de locuras que están impulsadas por el ego, el viento nuevo me enreda y me vuelve un guerrero en busca de la reconciliación con la razón. Las piedras me hablan de caminos insospechados y la gente se marcha con sus diversiones enajenadas en un suspiro de querer obtener un escape, las sonrisas duran solo unos segundos cuando el sol se despide y nos deja una tregua de pensamientos incomodos que raspan las paredes del cráneo como si algo se ocultara ahí, las olas se revientan como si fuera un acto de rebelión y todos siguen su rumbo, en medio de hogueras que queman y que solo dejan una anécdota infinita. Es valido extrañar cuando el amor fue una telaraña que enred...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci