No sabes nada de mi vida. Han pasado muchos meses, te has entregado totalmente a los retos que la vida te ha impuesto, has ejercido la indiferencia de forma brutal y doy gracias que sea así, porque no me interesa saber que tanto has realizado, no tengo la tolerancia para escuchar tus aventuras, tus vicisitudes y tus horas extras de sufrimiento. Realmente no quiero tener conexión con tus argumentos que van de extremo a extremo, tus palabras que defenderás a piedra y lodo, tus gestos de lo siento, no hay tiempo para eso y no lo habrá, no sabes todo lo que ha pasado en mí, no te intereso cuando supiste, dirás que la distancia era lo mejor cuando has dicho otras fabulosas afirmaciones que no se cumplen, ni se cumplirán. No juguemos con la claridad. Déjame en el punto en donde estoy, quiero seguir en paz, no quiero expresar lo que pienso, porque se que no es grato, ni bueno, no quiero que termine siendo un reproche, un reclamo, prefiero estar convencido con le determinación t...
Opiniones que pueden cambiar trayectos. Nevid Ascenci