Hay motivos para seguir con vida.
No sabes nada de mi vida. Han pasado muchos meses, te has entregado
totalmente a los retos que la vida te ha impuesto, has ejercido la indiferencia
de forma brutal y doy gracias que sea así, porque no me interesa saber que tanto
has realizado, no tengo la tolerancia para escuchar tus aventuras, tus vicisitudes
y tus horas extras de sufrimiento. Realmente no quiero tener conexión con tus
argumentos que van de extremo a extremo, tus palabras que defenderás a piedra y
lodo, tus gestos de lo siento, no hay tiempo para eso y no lo habrá, no sabes
todo lo que ha pasado en mí, no te intereso cuando supiste, dirás que la
distancia era lo mejor cuando has dicho otras fabulosas afirmaciones que no se
cumplen, ni se cumplirán.
No juguemos con la claridad. Déjame en
el punto en donde estoy, quiero seguir en paz, no quiero expresar lo que
pienso, porque se que no es grato, ni bueno, no quiero que termine siendo un
reproche, un reclamo, prefiero estar convencido con le determinación tomada y
mantener el equilibrio en un mundo que poco a poco florece. No quiero compartir
mis lagrimas con ustedes que han dado pauta a la lejanía, no quiero contar una
vez más la historia, solo quiero se conserve el margen y la cordura. Me he
refugiado en el núcleo donde están los pilares que siempre han estado en los momentos
difíciles, ahí donde me comprenden, ahí donde existe una armonía incondicional,
donde hay un silencio prudente, donde procuran cuidar los caminos, donde si hay
empatía.
Si nos volvemos a encontrar, quizá sea por casualidad. La decisión esta
pensada y es muy personal, actuare con respeto, pero no me pidan que todo sea
como antes, no puede ser, porque la reciprocidad quedo destrozada en el momento
en el que realmente los necesitaba entonces sigamos adelante, cada uno con sus
planes, con sus perspectivas y no dejemos de ser felices con lo que hagamos. No
guardo rencor, resentimiento, no vivo con culpa, solo ejerzo lo que siento que es
justo y sensato, ya sé que todos nos equivocamos y por eso hay que perdonar
para ser libres entonces esto debe de continuar con la gratitud de seguir vivos
y saber que hay ciclos que se cierran.
Gracias por tantos momentos buenos. Hoy las circunstancias son diferentes,
si no comprendes mi actuar, no te aferres a entenderlo, solo respeta y camina
sin temor, hay vínculos que terminan para seguir creciendo, para darnos cuenta
de todo lo que acumulamos, que la tristeza no penetre nuestros corazones,
hurguemos con intensidad, porque en algún lugar resaltara la alegría. Eso que
pensamos inquebrantable fue solo un disparate, un puente colgante, un barco a
la deriva, una risa forzada.
No saben nada de mi vida. Si subo, si bajo, si lloro, si duermo, si sonrío,
si me caigo, si me levanto, no hay forma de que sepan, porque se esfumaron de
una manera icónica y de la misma manera todos debemos construir historias donde
se celebre el presente. Mi corazón está contento, sanando, experimentando, mi
ser esta en una travesía emocional y espiritual digna de festejar, realmente
quiero que a todos les vaya bien, que consigan sus objetivos y que la plenitud
los acompañe, ya no estaré ahí, porque estaré viviendo en otras coordenadas,
disfrutando de mi familia, de mis espacios, de mis letras, de mis tiempos, de
mis locuras, cuídense mucho, apegados a lo que creen y generando ganancias infinitas.
Hay motivos para seguir con vida, reír, llorar, mejorar, agradecer y
sentirnos en paz. No dejemos de ser conscientes de nuestros actos, la vida no
se puede detener.
Comentarios
Publicar un comentario