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Mostrando las entradas de septiembre, 2025

Un día vino la muerte de visita.

  Un día vino la muerte de visita y me hablo al oído, me dijo cosas que me erizaron la piel, me sacudió de una manera inimaginable, después se iba con tremendas carcajadas y cada vez que podía regresaba y me tomaba de la mano y contemplaba mis miedos, eran episodios que se combinaban con un silencio enigmático, la escuchaba y le creía a medias, se machaba con un porte que imponía y observaba cómo se llevaba a los inocentes que se dejaban. Sus visitas eran muy recurrentes hasta que un día se olvidó de mi dirección, de mi ubicación y de mi existencia. Se canso de mi indiferencia, intuyo que me quería quedar en este mundo para experimentar todo lo que se me ocurriera y me dio la oportunidad de valorar la vida y mira que me he equivocado y también he resarcido, estoy contento por seguir respirando. La muerte quizá se hizo mi amiga en esos días de incertidumbre y de momentos grises, que decidió olvidarme, retrasar lo inevitable, me permitió encarar mis verdades con paciencia, me hizo ...

Un balazo a la memoria.

  Al parecer no tienes memoria, se te ha olvidado cuando fue la ultima vez que nos vimos, no te interesa saber que me sucede y esto se ha vuelto reciproco, se ha convertido en un estire y afloje de indiferencia y cuentos truculentos, en fin, somos seres humanos que están cambiando constantemente, no te puedo obligar a que me digas que es lo que sientes y yo no estoy dispuesto a rogar la atención que está enfocada en otras cosas. Han pasado meses y al ritmo que vamos pueden pasar años. Es una tristeza que todo se haya ido por un pequeña rendija para aventurarse quizá a muchos colapsos, melancolía, dolor, incomodidad, pereza, resignación a medias, es una interrogante que me sacude cada vez que menciono tu nombre y recuerdo todas las platicas interminables, que ahora son simplemente monosílabos, mensajes repetitivos sin una esencia verdadera, honesta y transparente. El volado no estuvo a mi favor y tendré que afrontar tu ausencia de una manera inteligente, adaptándome a tus chispazo...

Sin sentido de pertenencia.

  Escucho como cae la lluvia en aquella vieja lamina mientras bajo por las escaleras de caracol que alguna vez mando a construir mi madre, le parecían de buen gusto y según ella daban estética al espacio, años después las maldijo pues era un triunfo subir, es lo único que conservo de la estructura original, al saber que era mi herencia modifiqué todas las estancias y el jardín lo convertí en un hermoso invernadero donde paso horas escuchando a Mozart. Después de que murió mi madrecita, decidí alejarme del mundo, renuncie a la asesoría en análisis de mercado y me dedique a escribir, parece que el mundo se olvidó de mí, el teléfono solo resuena para confirmar la llegada de la despensa y agradezco la ausencia de los que decían mis amigos, mi hermana ni me molesta se obsesiono por ayudar al prójimo y es feliz, ya nadie me pide favores y tampoco opiniones, me convertí en un ermitaño adinerado y sometido a la seductora soledad que tanto me alardea, quite los cientos de reconocimientos ...

Presunción.

  La gente va a lugares por compromiso y de manera inmediata presumen el hecho de estar ahí, hacen del momento algo único y sofisticado, se atreven a generar esa falsa conexión con algo que es irrelevante y no tiene sentido dentro de su repertorio, dirán que fueron para experimentar, para no quedarse con las ganas de saber que es lo que se siente, de romper lo establecido, de encajar por un momento con una cuestión que es efímera y poco agradable. En busca de la atención y el reconocimiento como si eso fuera una punto forzoso para cumplir con los estándares de nuestros tiempos, eso los engrandece y les da estatus, ese que tanto persiguen con sacrificios horrendos y patéticos. De pronto deben de regresar a lo habitual, a la atmosfera toxica de siempre, a la guarida de batallas prolongadas y palabras hirientes, donde las paredes retumban de resentir las verdades que van y vienen, un lugar donde el abandono se respira y es evidente. Las simuladas disculpas llegan para dar a entender...