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Mostrando las entradas de marzo, 2022

Confidencias.

  Intento recordar cuando fue la ultima vez que me contaste algo tan intimo y no logro establecer en la línea del tiempo algo tan trascendental, es probable tengas miedo a que te que te critique o te de un sermón de esos que no captas, porque simplemente no te interesa. Al final las cosas se saben y termino por decretar que fluya en lo posible para bien y que haya libertad de sentir algo extraordinario. Intento responderme la razón por la que evitas contar lo bien que te va o lo mal que en ocasiones te has sentido y mira que no tengo claro lo que me puedo contestar, pienso que la confianza existe y el ocultar a piedra y lodo alguna situación, no servirá de mucho. Es evidente que no quieres hablar del tema, tendrás tus razones especificas y son respetables, pero las realidades de un solo golpe saben a menta concentrada y no se digieren tan fácilmente, buscas el momento oportuno, eso pienso de forma simpática, es algo que me tranquiliza y me aleja de pensar en cosas descabelladas, ...

Roto.

  Estas ultimas semanas me he envuelto entre los cuestionamientos mas intensos que el fin del invierno puede ver, trato de explicar con argumentos endebles que paso con esa travesía que teníamos proyectada para llegar a la profundidad de la tierra y descubrir eso que brilla y que pocos observan, pero solo escucho un canto desafinado que indica que algo se está festejando, percibo el aroma a miel y me desplazo por todo eso que se construye con cierta inconciencia. Sabes que he estado roto y que por una extraña razón no te has dado cuenta, es posible que la felicidad que tragas no te permita voltear al aparador de situaciones pendientes, te haces el occiso, no tienes otra alternativa ante lo alegre de tus paseos y la fragancia amorosa de una nueva expectativa. Estoy aquí adentro, resguardado en lo que parece un capullo. Pienso e intento entender el desastre que unos se empeñan en replicar, porque no tiene otra forma de llamar la atención, no tiene idea de cómo digerir la incomodida...

Una bonita broma.

  Dime que es una broma lo que estoy pensando, cuéntame una historia diferente y no me atosigues con tus incoherencias visuales que no pones en práctica. La pereza me gana, al ver los espavientos que hace   la gente por llamar la atención y de sentirse querido como si fueran indispensables, enseñar las calzones no te hará mejor persona o borrara de mi mente todas las piezas que pusiste en la centrifugadora del tiempo, tampoco una sonrisa excelsa me hará pensar que eres inmensamente feliz y menos el que retes las normas con tal de sentirte privilegiado en estar en un lugar público y riesgoso después de lo que ha vivido la humanidad en todos estos meses. Pensaría que eres un demente por el simple hecho de estar fuera de lugar, me gustaría decirte que por ahí no es y que rectifiques, pero seria brusco el impulsarte hacia otro lado, vaya que la necedad gana a los que por algún momento se quejaron con amargura, infinitas incongruencias de eso esta construido un sin numero de hist...

Rugosa textura.

  La rugosa textura del miedo, los acontecimientos que se van marcando como símbolos de incertidumbre, el catastrófico no puedo retumba en el bunker que has construido con devoción. La fantasmagórica hora en que los recuerdos someten a los indefensos guerreros que están para combatir y los deja soñando en el provenir. Los días de luna nos persiguen como si fueran una condena de aprendizaje y de reflexión en cadena. Me gustaría contarte que todos perdemos en la vida, todos, nadie se salva de esa ruin sensación, todos quedamos heridos por circunstancias que guardamos en una honda zanca para ver si la tierra pudre el dolor, observamos como los privilegiados se ahogan por tonterías, se tiran al vacío por cuestiones que tiene un remedio predecible, pero la desesperación los lleva a la angustia y terminan con las esperanzas. Nuestro tacto va sintiendo como el miedo sube por nuestras extremidades y paraliza toda posibilidad, nos alojamos en un cuartel sin salida y ahí nos quedamos a esp...