Confidencias.

 

Intento recordar cuando fue la ultima vez que me contaste algo tan intimo y no logro establecer en la línea del tiempo algo tan trascendental, es probable tengas miedo a que te que te critique o te de un sermón de esos que no captas, porque simplemente no te interesa. Al final las cosas se saben y termino por decretar que fluya en lo posible para bien y que haya libertad de sentir algo extraordinario. Intento responderme la razón por la que evitas contar lo bien que te va o lo mal que en ocasiones te has sentido y mira que no tengo claro lo que me puedo contestar, pienso que la confianza existe y el ocultar a piedra y lodo alguna situación, no servirá de mucho.

Es evidente que no quieres hablar del tema, tendrás tus razones especificas y son respetables, pero las realidades de un solo golpe saben a menta concentrada y no se digieren tan fácilmente, buscas el momento oportuno, eso pienso de forma simpática, es algo que me tranquiliza y me aleja de pensar en cosas descabelladas, porque los momentos idóneos no existen, eso esta comprobado porque tu sigues viviendo sin pensar en el qué dirán y eso es un paso gigantesco, porque hay quienes somos observadores minuciosos, es algo inevitable.  

Han pasado meses desde que aquello movió tus entrañas y sigues guardándolo como si fuera un tesoro, eso habla bien de ti, porque cuidas lo que te importa a capa y espada, eso es una señal de la seriedad que en otros tiempos no dosificaste, pero que duro es que no conectes tu lengua con el cerebro y me cuentes, como en aquellos tiempos, donde vivías en el desenfreno y en el tormento aventurero. Al menos yo te he confiado que estado en la cuerda floja y que han existido momentos complicados, eso me deja una serenidad infinita, porque yo tengo en la mira que es lo que representas y que significas en la pequeña esfera de mis personas cercanas y donde puedo contar confidencias.

Seguirás callado como esa piedra que solo recibe las olas del mar sin inmutarse. Aquí seguiré viendo atardeceres y esperare con paciencia, porque al final todo saldrá a la luz, es necesario, no puedes dejar que todo se asfixie en un arranque de locura y romanticismo, en un arrebato de desconfianza y sacrificio, hay situaciones que no son las mejores y el silencio lo único que hace es atrofiar lo que con el tiempo se ha fortalecido, yo también seguiré callado para no arruinar tus momentos de miel, mantendré la calma y buscare la forma de comunicar el trayecto de mis emociones que se han convertido en un ente que galopa a mil por hora, que se entume cuando hay pensamientos pesados, que reflexiona cuando el instante lo merece, pero que sin duda sigue de pie con esperanzas y objetivos.

Puede que lo que se plasma en estas letras en una simple conciencia o algo que esta aconteciendo, hay que encontrar la manera para que todo se desfogue y no haya una concentración de información que precipite el presente. Si no lo entiendes, estamos arruinados entre la melaza y lo agrio, estamos a medias, estamos insensibles. Sigo haciendo el esfuerzo por recordar cuando fue la ultima vez que me contaste algo que te generaba expectativas, hago el esfuerzo y es inútil hallar con precisión lo que quiero traer a la mente.

Ojalá tú tengas la respuesta que tanto busco y comprendas que por ahora aquí estoy, quién sabe si mañana pueda decirte algo que te llegue al corazón y que ratifique la confianza.

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