Roto.
Estas ultimas
semanas me he envuelto entre los cuestionamientos mas intensos que el fin del
invierno puede ver, trato de explicar con argumentos endebles que paso con esa travesía
que teníamos proyectada para llegar a la profundidad de la tierra y descubrir
eso que brilla y que pocos observan, pero solo escucho un canto desafinado que
indica que algo se está festejando, percibo el aroma a miel y me desplazo por
todo eso que se construye con cierta inconciencia. Sabes que he estado roto y
que por una extraña razón no te has dado cuenta, es posible que la felicidad
que tragas no te permita voltear al aparador de situaciones pendientes, te
haces el occiso, no tienes otra alternativa ante lo alegre de tus paseos y la
fragancia amorosa de una nueva expectativa.
Estoy aquí adentro,
resguardado en lo que parece un capullo. Pienso e intento entender el desastre
que unos se empeñan en replicar, porque no tiene otra forma de llamar la atención,
no tiene idea de cómo digerir la incomodidad y se quedan pasmados en un camino
de incertidumbre que los aplasta hasta ocasionar aburrimiento, recuerdo todas
las aventuras que pasamos, lo inmaduro que éramos y espero hayamos aprendido de
las lecciones que nos hemos encontrado, si no es así estaremos arruinados.
Conservo la calma, porque se que tengo que salir de aquí para hallar un mundo
imparable, una sociedad dividida, una arrogancia mezclada con hipocresía, un
poder podrido y un amanecer frio. Sabes que mientras te enredas y te pierdes en
esos agujeros, yo busco una pizca de paciencia para demorar la conclusión de
todo lo que ha pasado durante estos meses, mientras te levantas sin ganas, yo
testifico que debo continuar arriesgando para seguir viviendo, sin darte cuenta
improvisas tus vestimentas porque siempre se te hace tarde y yo espero que de
repente me abraces con una bonanza de calidad de tiempo.
Por el momento no te
fastidia el episodio que estas viviendo, es por eso por lo que continuas sin
voltear a ver lo que surge de repente. Te has convertido en una paloma que
sobrevuela todos los espacios que te conceden lujuria y gula, pero te olvidas
de la paz, como si esta fuera segura. La bruma de tus respiros no te dan
oportunidad de saber de crisis ni tormentas, estas cauterizando las heridas del
pasado con besos joviales y perversos, tus dichos son una especie de poema, un
fragmento de ardiente pasión, una trifulca de sudor y saliva, una grotesca intención
de arrancar la inocencia que no tiene nombre.
La cruel guerra que
se vive en la introspección que escribo y que pocos entienden, se queda desierta
cuando las letras se terminan, se queda en el olvido de aquellos que solo
buscan hacer conflicto, que solo tiene una compasión efímera, una memoria
repleta de negatividad, desconocen el proceso, porque su proceso esta descuidado,
porque no tienen un sentido estricto de autocritica y evitan la ardua constancia.
Imagínate como caen las bombas alrededor de tus francas realidades, siente el
miedo, trasládate a la sensación de llorar y trata de correr, veras que es
posible si así lo inventas en esa cabeza que sabe como construir mundos, si no
quieres hacerlo continuaras en una realidad rebuscada en el confort.
Sigues sin
comprender, no te asfixia lo que lees y te precipitas a buscar los errores
donde hay un poco de razón, esta semana espero que me pueda levantar de la cama
de clavos donde me he recostado y darme cuenta de que el dolor es infinito y dura
lo que permitamos. La primavera será una bocanada de afirmaciones contundentes
y quizá por fin voltees a verme.
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